viernes, 12 de julio de 2013

Entrevista de Gilles Deleuze con Toni Negri 1990

Esta entrevista fue publicada inicialmente en francés en la revista Futur Antérieur. Nro. 1, 1990 y luego en el libro Pourparlers. Minuit, 1990 (Conversaciones. Valencia : Pre-Textos, 1996). La versión que presentamos aquí fue publicada por el Magazín Dominical. Nro. 511 "Dossier Deleuze-Guattari", febrero 7 de 1993, pp. 14-18. Traducción: Edgar Garavito En su vida intelectual el problema de lo político parece haber estado siempre presente. Por una parte, la intervención en los movimientos de las prisiones, de los homosexuales, de la autonomía italiana, de los palestinos; por otra parte, la problematización constante de las instituciones, que se busca y se entremezcla en su obra desde el libro sobre Hume 1 hasta el libro sobre Foucault 2. ¿De dónde viene esta aproximación continua a la cuestión de lo político y cómo tal cuestión logra mantenerse siempre presente en el curso de su obra? ¿Por qué la relación movimiento-instituciones es siempre problemática? Me interesaban los movimientos, las creaciones colectivas, y no tanto las representaciones. En las "instituciones" hay todo un movimiento que se distingue a la vez de las leyes y de los contratos. Al comienzo me interesé más por el derecho que por la política. Yo encontraba en Hume una concepción muy creadora de la institución y del derecho. Y lo que me gustaba en Masoch y Sade 3 eran las concepciones completamente torcidas, del contrato según Masoch y de la institución según Sade, relacionadas con la sexualidad. Aún hoy, el trabajo de François Ewald para restituir una filosofía del derecho me parece esencial. No es que me interese la ley ni las leyes (ley es una noción vacía y leyes son nociones serviles) ni siquiera el derecho a los derechos; lo que me interesa es la jurisprudencia. Porque lo que verdaderamente es creador de derecho es la jurisprudencia. Sería importante que ella no sólo quedara confiada a los jueces. Los escritores deberían leer no tanto el código civil sino, sobre todo, los atados de jurisprudencia. Hoy, por ejemplo, se sueña ya con establecer el derecho de la biología moderna; pero todo en la biología moderna, en las nuevas situaciones que ella crea, en los nuevos acontecimientos que hace posibles, es asunto de jurisprudencia. Y de lo que hay necesidad no es de un comité de sabios, moral y pseudocompetente, sino de grupos de usuarios. Ahí es cuando se pasa del derecho a la política. En cuanto a mi paso a la política lo viví en carne propia en Mayo del 68, a medida que entraba en contacto con problemas precisos y gracias a Guattari, gracias a Foucault, gracias a Elie Sambar. El Anti-Edipo 4 fue por completo un libro de filosofía política. Los acontecimientos de Mayo del 68 fueron para usted el triunfo de lo intempestivo, la realización de la contraefectuación. Ya en los años anteriores al 68, en el trabajo sobre Nietzsche 5 o incluso un poco más tarde en Sacher Masoch, lo político es reconquistado como posibilidad, acontecimiento, singularidad. Hay corto-circuitos que abren el presente hacia el futuro y que modifican las propias instituciones. Pero después del 68 esta evaluación parece matizarse: el pensamiento nómada se presenta siempre, en el tiempo, bajo la forma de la contra-efectuación instantánea; en el espacio, solamente un "devenir minoritario es universal". ¿En qué consiste, sin embargo, la universalidad de lo intempestivo? Sucedió que me fui volviendo sensible, y cada vez más, a la posible distinción entre el devenir y la historia. Nietzsche decía que no se hace nada importante sin un "nubarrón no histórico". No se trata de una oposición entre lo eterno y lo histórico, ni entre la contemplación y la acción: Nietzsche habla es de aquello que se hace, del acontecimiento mismo o del devenir. Aquello que la historia capta del acontecimiento es su efectuación en los estados de cosas, pero el acontecimiento en su devenir escapa de la historia. La historia no es la experimentación; ella es solamente el conjunto de condiciones casi negativas que hacen posible la experimentación de algo que escapa a la historia. Sin la historia, la experimentación quedaría indeterminada, incondicionada, pero la experimentación no es histórica. En un gran libro de filosofía, Clio, Péguy explicaba que hay dos maneras de considerar el acontecimiento, una que consiste en transcurrir el acontecimiento recogiendo la efectuación en la historia, el condicionamiento y el pudrimiento en la historia, pero otra que consiste en elevar el acontecimiento, instalándose en él como en un devenir, rejuveneciendo y a la vez envejeciendo en él, pasando por todos sus componentes o singularidades. El devenir no está en la historia, no es de la historia; la historia designa solamente el conjunto de condiciones, por recientes que sean, de las que nos apartamos para "devenir", es decir, para crear algo nuevo. Eso es exactamente lo que Nietzsche llama lo intempestivo. Mayo del 68 fue la manifestación, la irrupción de un devenir en estado puro. Hoy se ha puesto de moda denunciar los horrores de la revolución. Eso no es nada nuevo, todo el romanticismo inglés está colmado por una reflexión sobre Cromwell muy análoga a la que se hace hoy sobre Stalin. Se dice que las revoluciones tienen un mal porvenir. Pero es que no se cesa de entremezclar dos cosas, el porvenir de las revoluciones en la historia y el devenir revolucionario de la gente. En los dos casos no se trata de la misma gente. La única oportunidad de los hombres está en el devenir revolucionario, lo único que puede conjurar la vergüenza o responder a lo intolerable. Me parece que Mil Mesetas 6, al que considero una grandiosa obra filosófica, es también un catálogo de problemas irresolutos, sobre todo en el campo de la filosofía política. Las parejas conflictuales proceso-proyecto, singularidad-sujeto, composición-organización, líneas de fuga-dispositivos y estrategias, micro-macro, etc., todo ello es sin cesar abierto y permanece abierto con una voluntad teórica inaudita y con una violencia que recuerda el tono de las herejías. No tengo nada en contra de semejante subversión, por el contrario. Pero algunas veces me parece escuchar una nota trágica, cuando no se sabe a dónde conduce "la máquina de guerra". Estoy muy impresionado con la que usted me dice. Creo que ni Félix ni yo abandonamos el marxismo, aunque de dos maneras diferentes tal vez. Y es porque nosotros no creemos en una filosofía política que no esté centrada en el análisis del capitalismo como sistema inmanente que no cesa de repeler sus propios límites y que se los vuelve a encontrar en una escala ampliada, porque el límite es el propio capital. Mil Mesetas indica muchas direcciones de las cuales habría tres principales: primera, nos parece que una sociedad se define menos por sus contradicciones que por sus líneas de fuga, ella fluye por todas partes y es muy interesante tratar de seguir, en tal o cual momento, las líneas de fuga que se perfilan. Tomemos el ejemplo de la Europa actual: los políticos occidentales y los tecnócratas han hecho un esfuerzo enorme para construirla uniformizando regímenes y reglamentos, pero lo que comienza a sorprender es, por una parte, las explosiones entre los jóvenes, entre las mujeres, en relación con el simple ensanche de los límites (esto no es "tecnocratizable"). Y, por otra parte, que esta Europa ya está completamente superada, aún antes de haber comenzado, superada por los movimientos que vienen del este. Estas son muy serias líneas de fuga. Hay otra dirección en Mil Mesetas que consiste en tener en cuenta las minorías en vez de las clases. Y por último, una tercera dirección, que consiste en buscar un principio básico para las "máquinas de guerra", las cuales no se definirían por la guerra sino por una cierta manera de ocupar el espacio-tiempo o de inventar nuevos espacios-tiempo: por ejemplo, no se ha tenido suficientemente en cuenta cómo la Organización de Liberación Palestina (O.L.P.) tuvo que inventar un espacio-tiempo en el mundo árabe. Los movimientos revolucionarios y también los movimientos artísticos son así máquinas de guerra. Dice usted que todo ello tiene un tono trágico o melancólico. Me parece ver por qué. Yo fui muy afectado por las páginas de Primo Levi donde explica que los campos de concentración nazis insertaron en nosotros "la vergüenza de ser hombres". No que seamos todos responsables del nazismo, aclara él, como se quisiera hacernos creer, sino porque hemos sido manchados, mancillados por él: incluso los sobrevivientes de los campos de concentración tuvieron que pactar compromisos con el fin de sobrevivir. Vergüenza de que haya habido nazis, vergüenza de no haber podido ni sabido impedirlo, vergüenza de haber pactado compromisos, es todo aquello que Primo Levi llama la "zona gris". Y sucede también que experimentamos la vergüenza de ser hombres en circunstancias irrisorias: ante la vulgaridad de pensamiento, ante una emisión de variedades, ante el discurso de un ministro, ante las declaraciones de las "buenas gentes". Este es uno de los motivos más poderosos de la filosofía y forzosamente provoca una filosofía política. En el capitalismo sólo hay una cosa universal, el mercado. No hay Estado universal justamente porque hay un mercado universal del que los Estados son centros o Bolsas. Ahora bien, el mercado no es universalizante, homogeneizante, sino una fantástica fábrica de riqueza y miseria. Los derechos del hombre no nos harán bendecir los "gozos" del capitalismo liberal, del cual participan activamente. No hay Estado democrático que no esté comprometido hasta el fondo en esta producción de miseria humana. La vergüenza es que no tengamos ningún medio para defender y realizar los devenires, comprendiendo ahí aquellos que están dentro de nosotros mismos. Cómo girará un grupo, cómo recaerá en la historia, es algo que impone una perpetua "preocupación". Ya no disponemos de la imagen del proletario al que le era suficiente tomar conciencia. ¿Cómo puede ser potente el devenir minoritario? ¿Cómo puede la resistencia volverse insurrección? Al leerlo tengo siempre dudas sobre las respuestas que habría que darle a tales preguntas, incluso si en sus libros encuentro el impulso que me obliga a reformular teórica y prácticamente tales preguntas. Sin embargo, cuando leo sus páginas sobre la imaginación o las nociones comunes en Spinoza 7 o cuando sigo en la Imagen-Tiempo 8 su descripción sobre la composición del cine revolucionario en los países del Tercer Mundo y yo asumo con usted el paso de la imagen a la fabulación, a la praxis política, casi tengo la impresión de haber encontrado una respuesta. ¿O me equivoco? ¿Existe un modo por el que la resistencia de los oprimidos pueda volverse eficaz y lo intolerable definitivamente borrado? ¿Existe un modo para que la masa de singularidades y de átomos que somos todos pueda presentarse como poder constituyente o, por el contrario, debemos aceptar la paradoja jurídica según la cual el poder constituyente no puede ser definido sino por el poder constituido? Las minorías y las mayorías no se distinguen por el número. Una minoría puede ser más numerosa que una mayoría. Aquello que define la mayoría es un modelo al que hay que conformarse: por ejemplo, europeo medio, adulto, varón, habitante de las ciudades. Mientras que una minoría no tiene modelo, es un devenir, un proceso. Se puede decir que la mayoría no es nadie. Pero todo el mundo, bajo un aspecto u otro, es agarrado por un devenir minoritario que lo llevaría a caminos desconocidos si se decidiera a seguirlo. Cuando una minoría crea modelos es porque desea volverse mayoritaria, y sin duda es inevitable para su supervivencia o su salvación (por ejemplo tener un Estado, ser reconocido, imponer sus derechos). Pero su potencia viene de lo que ella ha sabido crear y que pasará más o menos por el modelo sin depender de él. El pueblo es siempre una minoría creadora y lo sigue siendo incluso cuando conquista una mayoría: las dos cosas pueden coexistir porque no se viven en el mismo plano. Los más grandes artistas (jamás los artistas populistas) apelan a un pueblo y constatan que "el pueblo falta". Mallarmé, Rimbaud, Klee, Berg. En el cine los Straub. El artista no puede sino apelar a un pueblo, tiene necesidad de él en lo más profundo de su empresa, no tiene que crearlo y no lo puede hacer. El arte es aquello que resiste: resiste a la muerte, a la servidumbre, a la infamia, a la vergüenza. Pero el pueblo no puede ocuparse de arte. ¿Cómo se crea un pueblo? ¿Con qué sufrimientos abominables? Cuando un pueblo se crea es por sus propios medios pero para reunirse con alguna cosa del arte (Garel dice que el Museo de Louvre contiene una cantidad abominable de sufrimiento) o para que el arte se reúna con aquello que le faltaba. La utopía no es un buen concepto: lo que hay es más bien una "fabulación" común al pueblo y al arte. Habría que retomar la noción bergsoniana de fabulación para darle un sentido político. En su libro sobre Foucault y también en la entrevista de televisión en el INA (Instituto Nacional Audiovisual), propone usted profundizar el estudio de tres ejercicios de poder: El Soberano, El Disciplinario y, sobre todo, el del Control sobre la "comunicación" que hoy se está volviendo hegemónico. Este último argumento remite, por una parte, a la más alta perfección de la dominación, que afecta también la palabra y la imaginación, pero, por otra parte, nunca antes como ahora todos los hombres, todas las minorías, todas las singularidades, están en la capacidad potencial de tomar la palabra y llegar con ella a un grado más alto de libertad. En la utopía marxista de los Grundrisse, el comunismo se configura justamente como una organización transversal de individuos libres, sobre una base técnica que garantiza las condiciones. ¿Es pensable aún el comunismo? ¿En una sociedad de comunicación es menos utópico que antes? Ciertamente hemos entrado en sociedades de "control" que ya no son exactamente disciplinarias. Con frecuencia se cree que Foucault es quien piensa las sociedades de disciplina y su técnica principal, el encierro (no sólo el hospital y la prisión sino también la escuela, la fabrica, el cuartel). Sin embargo, Foucault es uno de los primeros en decir que las sociedades disciplinarias son aquello que estamos abandonando y aquello que ya no somos. Entramos en sociedades de control que ya no funcionan por encierro sino por control continuo y comunicación instantánea. Burroughs comenzó el análisis de estas nuevas sociedades. Claro que no se deja de hablar de prisión, de escuela, de hospital: instituciones que están en crisis. Pero si están en crisis es precisamente en los combates de retaguardia. A tientas se implementan nuevos tipos de sanciones, de educación, de asistencia. Los hospitales abiertos, los equipos de curación a domicilio, etc., han aparecido desde hace un rato. Se puede prever que la educación será cada vez menos un medio cerrado y que se distinguirá cada vez menos del medio profesional como otro medio cerrado, pero que los dos desaparecerán en provecho de una terrible formación permanente, de un control continuo ejercido sobre el obrero-alumno o sobre el técnico-universitario. Se intenta hacernos creer en una reforma de la escuela, cuando lo que se está haciendo es liquidarla. Usted mismo analizó, hace tiempo, una mutación del trabajo en Italia, con formas de trabajo interino, a domicilio, que se han confirmado después (y nuevas formas de circulación y de distribución de los productos). A cada tipo de sociedad se puede hacer corresponder evidentemente un tipo de máquina: máquinas simples o dinámicas para las sociedades de soberanía, máquinas energéticas para las disciplinarias, máquinas cibernéticas y computadoras para las sociedades de control. Pero las máquinas no explican nada; hay que analizar los agenciamientos colectivos de los cuales las máquinas no son sino una parte. Frente a las próximas formas de control incesante en espacio abierto, puede suceder que los más duros encierros nos lleguen a parecer como pertenecientes a un pasado delicioso y benévolo. La investigación de los "universales de la comunicación" tiene por qué hacernos temblar. Es verdad que antes incluso de que se organicen realmente las sociedades de control, las formas de delincuencia o de resistencia a ellas (dos casos distintos) han aparecido también. Por ejemplo los virus de los computadores, que reemplazarán las huelgas y aquello que en el siglo XIX se llamaba "sabotaje" (el chapuz en la máquina). Pregunta usted si las sociedades de control o de comunicación no suscitarán formas de resistencia capaces de hacer posible cierto comunismo concebido como "organización transversal de individuos libres". Yo no sé, quizá. Pero no en la medida en que las minorías puedan tomar la palabra. Tal vez la palabra, la comunicación, están podridas. Están penetradas completamente por el dinero, y no por accidente, sino por naturaleza. Es necesaria una desviación de la palabra. Crear siempre ha sido una cosa distinta que comunicar. Lo importante será tal vez crear vacuolas de no comunicación, interruptores, para escapar del control. En Foucault y en El Pliegue 9 parece que los procesos de subjetivación son estudiados con mucha más atención que en sus otros libros. El sujeto es el límite de un movimiento continuo entre un adentro y un afuera. ¿Qué consecuencias políticas trae esta concepción del sujeto? Si el sujeto no puede reducirse a la exterioridad de la ciudadanía, ¿puede sí instaurar tal ciudadanía en el poder y la vida? ¿Puede el sujeto volver posible una nueva pragmática militante que sea a la vez "pietas" por el mundo y construcción muy radical? ¿Cuál es la política adecuada para prolongar en la historia el esplendor del acontecimiento y de la subjetividad? ¿Cómo pensar una sociedad sin fundamento pero potente, sin totalidad pero absoluta como en Spinoza? Se puede en efecto hablar de procesos de subjetivación cuando se consideran las maneras diversas como individuos y colectividades se construyen como sujetos: tales procesos no cuentan sino en la medida en que escapen a la vez de los saberes constituidos y de los poderes dominantes. Incluso si después ellos engendran nuevos poderes o vuelven a pasar por los saberes. Pero en su momento, los procesos de subjetivación tienen una espontaneidad rebelde. No hay ningún retorno al "sujeto", es decir, a una instancia dotada de deberes, poder y saber. Más que procesos de subjetivación podría hablarse de nuevos tipos de acontecimiento. Acontecimientos que no se explican por los estados de cosas que los suscitan y en los que recaen. Los acontecimientos se elevan un instante y es ese momento el que es importante, es la oportunidad que hay que saber asir. O simplemente podríamos hablar del cerebro: el cerebro es exactamente el límite de un movimiento continuo y reversible entre un adentro y un afuera, es la membrana entre los dos. Las nuevas aperturas cerebrales, las nuevas maneras de pensar, no se explican por micro-cirugía; sin embargo, la ciencia debe esforzarse en saber lo que puede haber ocurrido en el cerebro cuando se empieza a pensar de manera diferente. Subjetivación, acontecimiento o cerebro, me parece que de alguna manera vienen a ser una misma cosa. Lo que más nos hace falta hoy es poder creer en el mundo. Hemos perdido el mundo o hemos sido desposeídos de él. Creer en el mundo es suscitar acontecimientos, incluso muy pequeños, que escapen del control o que den lugar a nuevos espacios-tiempo. Es lo que usted llama pietas. A nivel de cada tentativa es como se juzga la capacidad de resistencia o, por el contrario, la sumisión a un control. Y a la vez son necesarios creación y pueblo. 1 Empirisme et subjectivité. PUF, 1953 (Empirismo y Subjetividad. Barcelona: Gedisa, 1993). 2 Foucault, Minuit, 1986 (Foucault. Barcelona: Paidos, 1989). 3 Presentation de Sacher Masoch, 1967 (Presentación de Sacher Masoch. Madrid: Taurus, 1973). 4 El Anti-Edipo (1972) fue un libro nacido de Mayo del 68, escrito en colaboración con Félix Guattari (El Anti-Edipo. Barcelona: Paidos, 1985). 5 Nietzsche et la philosophie, PUF 1962 (Nietzsche y la Filosofía. Barcelona : Anagrama, 1990). 6 Mille plateux. Minuit, 1980, en colaboración con Félix Guattari (Mil Mesetas. Valencia: Pre-Textos, 1993). 7 Spinoza, philosophie practique, Minuit, 1981 (Spinoza: Filosofía Práctica. Barcelona: Tusquets, 2001). 8 Cinema 2: L´Image-Temps, Minuit, 1983 ( La Imagen-Tiempo. Estudios sobre Cine 2. Barcelona: Paidos, 1969. Véase también La Imagen-Movimiento. Estudios sobre Cine 1, en la misma editorial). 9 Le pli, Leibniz et le baroque, Minuit, 1988 (El Pliegue. Leibniz y el Barroco. Barcelona: Paidos, 1989).

viernes, 14 de junio de 2013

Filosofía y política en el siglo XXI El mundo visto por Toni Negri El polémico pensador italiano, que hoy dará una conferencia en Buenos Aires, analiza la originalidad de los movimientos sociales surgidos en España, Estados Unidos y los países árabes durante 2011, y habla de las formas novedosas de participación democrática que observa en América Latina y de los desafíos que enfrenta Europa Por Antonio Negri | Para LA NACION Ver comentarios inShare Foto: AFP / Dominique Faget Más notas para entender este tema Toni Negri: "Es necesario volver a las palabras que significan algo" Observando los movimientos de 2011 se puede notar cómo han desarrollado una temporalidad específica. Quienes hayan seguido la historia de los movimientos sociales y políticos en Occidente después de la segunda posguerra, y sobre todo después de Mayo del 68, han notado sin embargo como éstos de un modo frecuente (casi siempre) han nacido de una forma reactiva, como resultado de hechos o accidentes históricos imprevistos. El desarrollo de estos movimientos se ha dado normalmente en el ritmo de la respuesta a las decisiones del poder. Las estrategias del poder casi siempre han anticipado las de los movimientos democráticos. Los movimientos de 2011 muestran en cambio una independencia acentuada y una autonomía en la gestión del propio desarrollo, en la gradación de su potencia constituyente. Estos movimientos muestran características nuevas, sea en la definición de la temporalidad como en la determinación de la propia disposición espacial. Surge la hipótesis de que "una ontología dinámica del ser social" pueda aquí proponerse de maneras originales y radicales. TIEMPO AUTÓNOMO Cuando, por ejemplo, se insiste sobre la larga y expansiva temporalidad de la "primavera árabe" podría parecer que se introduce subrepticiamente una concepción diferente del tiempo de la aceleración insurreccional de los acontecimientos que normalmente definen el inicio de toda lucha. Pero no es así: el proceso de decisión en asambleas abiertas, horizontales, que caracterizan todos los "acampes" de 2011, es también muy lento. ¿Tendrían entonces que privilegiarse el tiempo lento y la longue durée de los procesos institucionales por sobre los acontecimientos insurreccionales, como había sugerido Tocqueville? No lo pensamos de este modo. Aquello que es interesante y nuevo en estas luchas no es la lentitud o la velocidad, sino la autonomía política con la que administran la propia temporalidad. Esto muestra una enorme diferencia de los ritmos rígidos o histéricos de los movimientos alter-globales que seguían a los encuentros de las cumbres gubernamentales del inicio de nuestro siglo. En sentido opuesto, en el ciclo de luchas de 2011, velocidad, lentitud, profunda intensidad y aceleración superficial están combinados y mezclados. En cada momento el tiempo es quebrado en la programación impuesta por las presiones externas y por las etapas electorales y establece su propio calendario y sus ritmos de desarrollo. Esta noción de temporalidad autónoma nos ayuda a clarificar por qué pretendemos que estos movimientos se presenten como alternativos . Una alternativa en efecto no es una acción, una propuesta, o bien un discurso simplemente opuesto al programa del poder, sino que es un nuevo dispositivo , radicado sobre un punto de vista asimétrico. Este punto de vista se encuentra en otro lugar . Su autonomía hace coherentes los ritmos de una temporalidad propia y en esta perspectiva produce nueva subjetividad, luchas y principios constituyentes. Las determinaciones temporales de una acción constituyente fluctúan entre la latencia y la rapidez en relación con otros factores. Lo más importante es cuán contagiosa, o mejor, epidémica pueda resultar cada acción constituyente. Demandar la libertad frente a un poder dictatorial, por ejemplo, introduce y difunde la idea de una igual distribución de la riqueza, como ha sucedido en Túnez y Egipto; pone el deseo de la democracia contra la estructura tradicional de la representación política revelando también la necesidad de participación y transparencia, como en España; abre la protesta contra la desigualdad creada por el control financiero y conduce a demandar una organización democrática de lo Común y del libre acceso, como en Estados Unidos, y así sucesivamente. Las temporalidades son veloces o lentas, en la medida de la intensidad viral de la comunicación de las ideas y de los deseos que, en cada caso, instituyen síntesis singulares. No hay aquí, evidentemente, "autonomía de lo político", en el sentido schimittiano; las decisiones constituyentes de los acampes se forman a través de construcciones complejas y negociaciones de conocimiento. No hay ningún líder o comité central que decida. El método deviene esencial, como lo es el discurso programático: los indignados españoles y los ocupantes de Wall Street combinan en su discurso y en sus acciones la crítica de las formas políticas representativas y la protesta contra la desigualdad social y el dominio financiero. UNA ONTOLOGÍA PLURAL DE LO POLÍTICO Las luchas de 2011 han sucedido en lugares muy diversos y sus protagonistas tienen formas de vida muy distintas: ¿por qué, entonces, consideramos estas luchas como parte de un mismo ciclo? Es, antes que nada, evidente que estas luchas se enfrentan a un mismo enemigo, caracterizado por su poder sobre la deuda, sobre los medios, sobre los regímenes de seguridad y sobre el sistema corrupto de la representación política. Sin embargo, el primer punto a subrayar es que las prácticas, las estrategias y los objetivos, si bien son diferentes, han sido capaces de conectar y de combinar diversas luchas plurales en un proyecto singular, creando un terreno común. El "collar" que reúne, que agrupa, puede ser inicialmente lingüístico, cooperativo y basado en los network . Pero este lenguaje común se ensancha pronto a través de los procesos de decisión horizontales. Esto requiere una autonomía temporal. Comienza frecuentemente con comunidades pequeñas o con grupos barriales (en Tel Aviv los indignados israelíes reproducían el espíritu y la forma política de la tradición kibbutzin ). Estos movimientos han intentado encontrar sustento e inspiración en los modelos federalistas. Pequeños grupos y comunidades se reúnen y crean proyectos comunes sin renunciar a las propias diferencias: el federalismo constituye un motor de recomposición. Pocos elementos de la teoría del Estado y de la soberanía federal permanecen aquí; existe más bien el residuo de las pasiones y de la inteligencia de una lógica federal de asociación. Por otra parte, muchas de las armas desarrolladas contra estos movimientos son animadas por el proyecto de romper las conexiones de estas lógicas federales. El extremismo religioso sirve con frecuencia para dividir los movimientos en los países árabes; formas vengativas y racistas de represión son utilizadas para dividir las insurrecciones en Gran Bretaña; y en Estados Unidos, en España y en Europa, las provocaciones policiales intentan empujar a las protestas no violentas hacia la violencia para crear divisiones. Sin embargo la política está conquistando, a través de estos movimientos, una ontología plural. Un verdadero pluralismo de las luchas emerge de tradiciones diferentes y expresan diferentes objetivos combinados en una lógica federal y cooperativa -con el fin de crear un modelo de democracia constituyente en el cual las diferencias sean capaces de integrar y de construir nuevas instituciones- como quería Spinoza, desde abajo pero con gran potencia efectiva: contra el capital global, contra la dictadura de las finanzas, contra el biopoder que destruye la tierra y por un acceso libre a la autogestión de lo Común. La próxima etapa de los movimientos consistirá no sólo en vivir nuevas relaciones humanas, sino también en participar desde abajo para la construcción de nuevas instituciones. Si hasta aquí hemos construido la "política de la pluralidad", ahora tendremos que poner en movimiento la "máquina ontológica" de la pluralidad misma. Una ontología plural de lo político se ha puesto en acción, desde 2011 hasta ahora, en el encuentro y en la recomposición de subjetividades militantes. Para decirlo con Georg Lukács, la democracia es siempre una subversión del tiempo. Extracto de la conferencia dictada en el Instituto Francés de Budapest el 25 de mayo de 2012. Publicada en italiano por UniNomade.mpo. Traducción: Adrián Cangi y Ariel Pennisi

viernes, 31 de mayo de 2013

Hugo Hernán BubenikUBA-UTDT-IIGGEmilia SimisonUBA-UTDT-IIGG Néstor Kirchner: ¿significante flotante, vacío o mito? Eje Discurso Político Resumen: El objetivo del trabajo será observar los desplazamientos discursivos que se producen en torno a la figura del ex presidente Néstor Kirchner luego de su fallecimiento para intentar dilucidar cómo es articulada su figura en el espacio discursivo de la sociedad argentina contemporánea. A partir de la perspectiva teórica del Análisis Político del Discurso y de la Teoría de la Hegemonía se buscará dar respuesta a los siguientes interrogantes: ¿cómo permite la referencia a la persona de Néstor Kirchner la articulación de distintas demandas y proyectos?; ¿en qué sentido podría entenderse como un signifícate vacío?; ¿y como un significante flotante?; ¿o se podría estar más bien frente a la construcción de un mito? 1 Introducción .El objetivo del presente trabajo es observar los desplazamientos que se producen en torno a la figura del ex presidente Néstor Kirchner luego de su fallecimiento. A partirde dicho momento, las apelaciones a su persona como punto de referencia se hanmultiplicado cargándose su nombre de diversos significados y connotaciones en disputa.En este contexto, se vuelve relevante el análisis de dichos significados yconnotaciones a efectos de dilucidar cómo es articulada la figura del ex presidente en el espacio discursivo de la sociedad argentina contemporánea. En este sentido, laperspectiva teórica del Análisis Político del Discurso y la Teoría de la Hegemonía propuestas por Ernesto Laclau y Chantal Mouffe aportan una clave de lectura con gran potencialidad.Partiendo de dicho marco teórico se presentan ciertos interrogantes a los que se buscará dar respuesta a lo largo del presente trabajo. Algunos de ellos son: ¿cómo permite la referencia a la persona de Néstor Kirchner la articulación de distintas demandas y proyectos?; ¿en qué sentido podría entenderse como un signifícate vacío?;¿y como un significante flotante?; ¿podría tratarse más bien de la construcción de unmito?Con dicho fin, se realizará en el primer apartado una revisión de los aportes de la perspectiva teórica del Análisis Político del Discurso y la Teoría de la Hegemonía que permitirá entrever en qué medida es posible leer la figura del ex presidente luego de su muerte según cada uno de estos términos.Luego, en un segundo apartado, se pasará revista a la discursividad kirchnerista previa al fallecimiento del ex presidente y se hará una breve referencia a las primerasreacciones en torno a éste.En un tercer apartado, se aplicarán los conceptos antes desarrollados para el análisis de las principales intervenciones discursivas de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner comprendidas entre su primer discurso posterior al fallecimiento del ex presidente (llevado a cabo el primero de noviembre de 2010 en cadena nacional) y el discurso pronunciado el 20 de noviembre de 2011 en conmemoración de la batalla de Vuelta de Obligado. En dichos discursos se podrá observar la recurrente aparición de referencias al ex presidente que se desarrollarán en dos dimensiones distintas. Una en que Kirchner es referido en términos personales y biográficos y otra en que su imagen ¿Por qué los significantes vacíos son importantes para la política? Laclau muestra que el carácter flotante de un significante no hace todavía de él un significante vacío. Este último sólo puede surgir “si la significación en cuanto tal está habitada por una imposibilidad estructural, y si esta imposibilidad solo puede significarse a sí misma como interrupción […] de la estructura del signo” (1996: 70). Así, pueden existir significantes vacíos porque todo sistema significativo se estructura alrededor de un vacío, consecuencia de la imposibilidad de fijar un centro que es a la vez requerido por la sistematicidad del sistema. Esta presencia de significantes vacíos será además la condición de existencia de toda práctica hegemónica que puede definirse como “la presentación de la particularidad de un grupo como la encarnación del significante vacío que hace referencia al orden comunitario como ausencia, como objeto no realizado” (1996: 83). Sin embargo, tal como señala Aboy Carlés, el vaciamiento de los significantes no puede nunca ser total ya que todo nuevo sentido se produce en un campo donde existe una sedimentación previa. Por eso, “el lugar del significante vacío no es así otro que el de la construcción mítica” (2001: 58). El Mito. En Nuevas reflexiones sobre la revolución de nuestro tiempo Laclau se referirá al mito para explicar la relación entre sujeto y estructura planteando que toda objetividad no es sino un mito cristalizado. El mito es posible porque la estructura es siempre una estructura dislocada que no puede ser totalizada. Entonces, la función de éste será suturar el espacio dislocado siendo su eficacia hegemónica ya que constituye una nueva objetividad a través de la rearticulación de los elementos dislocados. Estando sujetos a la lógica articulatoria hegemónica, los mitos sociales son esencialmente incompletos y su contenido se desplaza constantemente siendo, sin embargo,constitutivos de toda sociedad posible (1993: 77-82).Tomando en parte dicha conceptualización, Aboy Carlés pone en relación las nociones de significante vacío y mito. Para ello, retoma también ciertas teorizaciones hechas por Roland Barthes en su libro Mitologías . Según este último autor el mito es un modo de significación que no puede definirse ni por su objeto ni por su materia ya que cualquier materia puede servir de soporte para el habla mítica. En cambio, la particularidad del mito se da porque se articula a partir de una cadena semiológica que existe previamente: el signo del primer sistema se vuelve el significante del segundo. 6 De esta manera, el mito puede edificarse sobre distintos sistemas significantes, desde una imagen hasta los juguetes o el bistec francés. Al mismo tiempo, no hay mitos eternos ya que la mitología sólo puede tener un fundamento histórico (2010: 199-205).Partiendo de estas ideas, Aboy Carlés afirma que en el sistema mítico el significante es parcialmente motivado y no completamente arbitrario mientras que todo mito puede transformarse en un eslabón inicial de nuevos sistemas semiológicos. Será sobre esta sedimentación que los significantes vacíos funcionarán como puntos nodales por lo quelas transformaciones en las identidades políticas tendrán siempre un carácter mítico(2001: 57).Volviendo a Laclau , el mito funcionará como “superficie de inscripción de las dislocaciones y reivindicaciones sociales” (1993: 79). Dentro de la teorización acerca del populismo, esta lógica política tendrá tres precondiciones: 1) el establecimiento de una frontera interna antagónica que separa al pueblo del poder; 2) una articulación equivalencial de demandas que posibilitan el surgimiento de dicho pueblo y 3) la unificación de dichas demandas en un sistema estable de significación (2010: 99). A su vez, la particularidad de la lógica hegemónica requerirá de la conformación de un pueblo entendido como una parcialidad que quiere funcionar como la totalidad de la comunidad frente al poder. Esta división del campo social en dos presupone la presencia de algunos significantes privilegiados que condensen en torno a sí las significaciones de todo un campo antagónico (2010: 114). Siguiendo esta lógica, una identidad popular que busca articular una cadena de demandas cada vez más amplia funcionará como un significante tendencialmente vacío. En esta dinámica, la lógica equivalencial lleva a la singularidad y ésta, a su vez, a la identificación del grupo con un líder.Además, el surgimiento del pueblo requiere el pasaje vía equivalencias de demandas aisladas y heterogéneas a una demanda global que implica la formación de fronteras políticas y la construcción discursiva del poder como fuerza antagónica mientras que la transición no está predeterminada por lo que deberá intervenir en la misma algo cualitativamente nuevo que es posible denominar “investidura radical” y que pertenece necesariamente al orden del afecto (Laclau 2010: 142). Dicha investidura radical será definida como el hacer de un objeto la encarnación de una plenitud mítica.En tal sentido, el afecto constituirá la esencia misma de la investidura y su carácter contingente dará cuenta de su componente radical. 7 Liderazgo y afectividad. Para explicar el lazo social Sigmund Freud analiza la conformación de las masas centrándose, a diferencia de los autores que habían tratado dicha temática con anterioridad, en las masas artificiales, duraderas y organizadas llegando a la conclusión de que “una tal masa primaria es una reunión de individuos, que han re emplazado su ideal del Yo por un mismo objeto, a consecuencia de lo cual se ha establecido entre ellos una general y recíproca identificación del Yo” (1994: 53). Tal como señalan Paula Biglieri y Gloria Parelló, en esta fórmula se pueden localizar tres lugares: 1) el lugar del Yo del sujeto; 2) el lugar del Yo del resto de los miembros de la masa y 3) el ideal del Yo donde se coloca al líder (2007: 28). Retomando dicha teorización, Laclau afirma que los lazos emocionales que unen a dicha masa son pulsiones de amor desviadas de su objeto original y que siguen el modelo de la identificación produciéndose así una identificación entre los pares que conforman la masa pero no entre ellos y el líder. Sin embargo, el amor por este será la base de cualquier identificación (2010: 77-80).En este sentido, resulta útil remitirse al aporte que Žižek realiza respecto de la nominación. Partiendo de la cuestión del nombre y del debate entre descriptivistas y antidescriptivistas, afirma que la unidad del objeto es un efecto retroactivo del acto de nombrarlo (1992: 143). De este hecho Laclau desprende dos consecuencias. La primera será que el nombre, una vez transformado en significante, ejercerá una atracción irresistible sobre cualquier demanda insatisfecha mientras que la segunda resalta el hecho de que al deber ser este nombre un significante vacío, no puede controlar cuáles serán las demandas que se articularán en torno a él (2010: 140).Volviendo sobre la idea de “investidura radical” Laclau recupera la teorización realizada por Joan Copjec en su libro Imaginemos que la mujer no existe que le permitirá explicar cómo es posible que en la relación hegemónica, una particularidad signifique una totalidad inalcanzable. Copjec recupera a Freud para afirmar que el fin de toda pulsión es la restauración de un estado anterior de las cosas que remite a la díada primordial madre-hijo, presuntamente completa y acabada, a la cual el sujeto anhela retornar a lo largo de su vida. Sin embargo este anhelo es vano ya que dicha díada es de orden mítico por lo que sólo existen pulsiones parciales que a su vez inhiben el logro del objeto. Los objetos de dichas satisfacciones parciales serán lo que Lacan denomina objetos a y son simulacros de dicha díada perdida. 8Lacan teoriza el objeta a en relación a sus grafos del deseo. Como pone de manifiesto Yannis Stavrakakis, el objeto apunta a recubrir la falta prometiendo recuperar lo Real, retornar a dicha completitud perdida, promesa imaginaria que sólo puede sostenerse cuando el objeto se postula como perdido (2008: 85). En este sentido,Copjec llama la atención sobre el hecho de que Lacan agrega a la díada madre-hijo freudiana un tercer componente: el objeto de falta. Este surge a partir de la pérdida de la plenitud originaria y desde ese momento el sujeto experimenta satisfacción con ese objeto parcial.La relevancia de esta teorización psicoanálitica para la obra de Laclau reside en que, tal como resalta Sebastián Barbosa, la lógica del objeto a es idéntica a la lógica dela hegemonía en Laclau ya que un objeto parcial asume la representación de una totalidad imposible (2010a). De esta manera, el objeto de la investidura hegemónica no sería un reemplazo de la cosa real sino el nombre que recibe la plenitud imposible dentro de un determinado horizonte histórico (Laclau 2010: 149) La articulación discursiva kirchnerista previa al fallecimiento .Néstor Kirchner llega a la presidencia de la Nación el 25 de mayo de 2003 con poco más del 22% de los votos, luego de que Carlos Menem decidiera no presentarse ala segunda vuelta, asumiendo con una escasa legitimidad electoral y en un contexto de crisis de representación de los partidos políticos signada por el recuerdo del los recientes eventos de diciembre de 2001. En consecuencia, una de las primeras tareas que debió enfrentar fue aquella de acrecentar su base de apoyo. Con dicho fin, tal como señala José Natanson, logra interpretar corrientes sociales pre existentes más o menos subterráneas y poner en función de ellas el peso institucional de su gobierno 1 . Como explicita Barbosa, Néstor Kirchner realiza diversas acciones simbólicas que le permiten presentarse como “uno más del pueblo” que al mismo tiempo llega desde lejos, desde el sur, lo que le permite distanciarse de la responsabilidad por los eventos de 2001. Así, produce un significante vacío ante el que se vayan todos “basado fundamentalmente en la construcción de cadenas equivalenciales amplias de distintos sectores sociales y en la exclusión basada en los destructores de la patria” (2010b: 28-29). A través de la 1 Natanson, José. Artículo publicado el 6 de noviembre de 2010 en Página 12. Disponible enhttp://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-156383-2010-11-06.html. 9 delimitación de un pueblo mediante dicha exclusión, Kirchner logra alcanzar una legitimidad tal que le permite establecer un proyecto político perdurable.De esta manera, en el año 2007 es electa presidenta con el 45% de los votos su esposa y compañera de militancia Cristina Fernández de Kirchner. Durante su primera presidencia, se profundizarán los principales lineamientos del gobierno de Kirchner quien, mientras tanto, crece en popularidad tanto dentro del país como en AméricaLatina llegando a ser nombrado presidente de UNASUR. En este período s eprofundizará también la lógica de enfrentamiento propia del primer kirchnerismo en que se identifica como “exterior constitutivo” a actores políticos y económicos concretos. Fruto del desenlace de algunos de estos enfrentamientos (en particular del conflicto con el campo por la suba en las retenciones a la producción agrícola), la presidenta atravesó momentos en que su legitimidad fue puesta en cuestión por amplios sectores de la sociedad. Sin embargo, a través de la ampliación de la cadena equivalencial mediante la incorporación de demandas tales como las cristalizadas en la nueva ley de radiodifusióno en la reforma del código civil que reconoce el derecho a la unión civil de personas del mismo sexo, la presidenta logró recuperar su popularidad.Paralelamente, comienza a gestarse en la discursividad kirchnerista un mito delos orígenes que puede apreciarse claramente en el discurso de la presidenta con motivo de la inauguración de la Galería de Patriotas Latinoamericanos durante los festejos del bicentenario de la Revolución de Mayo. En dicho discurso puede observarse la construcción de una temporalidad con cuatro hitos: la época revolucionaria, el primer centenario, el 2003 y este segundo centenario.En el año 2003 la presidenta fija el inicio de un proyecto que continúa en el momento de emitir el discurso y del que se muestra, junto con Néstor Kirchner, como partícipe. En el marco de este proyecto, afirma, que “seguramente, nos equivocamos;seguramente, cometemos errores; seguramente, también, tenemos aciertos, pero todos,aún aquellos que no están de acuerdo con nosotros, saben que jamás tomaríamos una medida, una sola decisión en contra de los intereses de la Nación y del pueblo, que son la misma cosa 10 manera, mediante la afirmación de un proyecto que sirve a esta patria que se “festeja” con los eventos del bicentenario, los eventos realizados en conmemoración del mismoadquieren la función de reforzar el significante vacío en torno al cual se articula lacadena de demandas en expansión legitimando en mayor medida a la presidenta y al proyecto que esta encarnaría. El fallecimiento del ex-presidente. En este contexto, el 27 de octubre de 2010 fallece Néstor Kirchner. Desde elmomento en que trasciende la noticia, miles de personas se acercan a la Plaza de Mayoy continuarán llegando mientras se realizan en los días siguientes las exequias en laCasa Rosada, casualmente en el Salón de los Patriotas Latinoamericanos. Mientras queuna multitud presta sus condolencias frente al féretro, otros tantos manifiestan su apoyoa la presidenta tanto en la Plaza de Mayo como en las plazas principales del resto del país.Los principales medios del país se refieren a estos eventos de maneragrandilocuente como se puede observar en la nota de Juan Pablo Morales titulada “Dolor y consternación en un cortejo masivo” 3 o en la de Oscar Oszlak que refiere a “exaltadas muestras de congoja y afecto” 4 . En otras, a su vez, se hace referencia a unsentimiento de orfandad que “ podía respirarse en una Plaza que se mostraba convencidade poder ofrecerle a Cristina Fernández la fuerza necesaria para seguir adelante despuésde perder a su compañero de toda la vida ” 5 .Con la desaparición física de Kirchner su nombre y figura se convierten en unsignificante flotante que intentará ser articulado en distintas cadenas equivalenciales.Para adentrarnos en esta disputa se presentarán, en los próximos apartados, laarticulación que se produce en los discursos de la presidenta y los intentos designificación presentes en algunos referentes de la oposición. 3 Morales, Juan Pablo . “ Dolor y consternación en un cortejo masivo ” publicado el 30/10/2010 en La Nación. Disponible enhttp://www.lanacion.com.ar/1319955-dolor-y-consternacion-en-un-cortejo-masivo. 4 Oszlak, Oscar. “La pasión y el azar” publicado el 30/10/2010 en La Nación. Disponible enhttp://www.lanacion.com.ar/1320018-la-pasion-y-el-azar. 5 Dillon, Marta. “ El día en que compartir el dolor fue necesario ” publicado el 29/10/2010 en Página 12. Disponible en http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-155852-2010-10-28.html. 11 Néstor Kirchner en los discursos de la presidenta. Con el propósito de observar cómo aparece la figura de Néstor Kirchner en los discursos de la presidenta luego del fallecimiento de este, se realizó un análisis de los discursos comprendidos entre su primera intervención pública posterior al 27 de octubrede 2010 y el discurso emitido poco más de un año después con motivo de la conmemoración de la Batalla de la Vuelta de Obligado. Dicho recorte temporal se debe a que es posible observar entre estos discursos la continuidad de un eje en que la figura del ex presidente se articula en torno a tres ideas principales que van tomando forma alo largo del período llegando al último discurso en la forma de tres significantes claramente identificables: el fundador , el salmón y la juventud maravillosa .A lo largo de los discursos analizados, la figura de Néstor Kirchner se articula en dos dimensiones. En la primera de estas aparece nombrado como “Néstor” y la presidenta se refiere a él en términos biográficos o anecdóticos. Por ejemplo, es así como aparece en el discurso del 8 de junio de 2011 en que Cristina Fernández de Kirchner relata anécdotas de cuando ambos vivían en Santa Cruz durante la erupción del volcán Jackson o en el más reciente del 10 de noviembre en que cuenta cómo, al ser tan competitivo, tenía que ir siempre “dos pasos adelante” cuando hacían footing juntos 6 .En una segunda dimensión, Néstor Kirchner aparece a través de la articulaciónde tres ideas que, estando presentes desde el primer discurso emitido por la presidenta luego de su fallecimiento, vuelven a evidenciarse en el discurso de la Vuelta de Obligado conformados en tres significantes desde los que es posible leer la figura del ex presidente. La primera de estas ideas será la del ex presidente como el hombre que inició una serie de transformaciones que resultaron en un país distinto y que dará forma al significante del fundador . La segunda será la idea de las dificultades que ambos debieron superar para lograr dichos cambios que dará origen a la imagen del salmón como aquel que “ fue contra la corriente, desovó, entregó ” 7 y murió. Por último, la tercera idea presenta a la juventud como la heredera del ex-presidente en donde la 6 Trascripciones disponibles en http://www.presidencia.gov.ar/discursos. 7 Palabras de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner el 20/11/2011 en el acto de conmemoración del 166º aniversario de la Vuelta de Obligado, con motivo del día de la soberanía nacional. Ver anexo. 12 presidenta ve “ el rostro de él exacto ” 8 y que será interpelada en el discurso de la Vuelta de Obligado como esos “jóvenes maravillosos” 9 . El fundador. “A mí me gustaría que si alg una vez nos recuerdan a él y a mí, cuando pasen muchos años, nos recuerden como los que fundamos o refundamos. ” 10 La idea del fundador se relaciona directamente con la postulación del mito de los orígenes que se comienza a configurar antes del fallecimiento del ex presidente ya parece conformada en los discursos de la presidenta desde poco después de la muerte de éste. Ya en su primera intervención pública posterior, esta idea aparece esbozada cuando afirma que desde el 27 de octubre siente la responsabili dad de “hacer honor a su gobierno que transformó y cambió el país” 11 . A su vez, en el discurso de la Vuelta d eObligado, Kirchner aparece como el responsable de haber iniciado un proyecto de Nación “económico, político, social y cultural” que se continúa hasta el presente 12 .Al adentrarnos en la idea de fundador , es posible observar que ésta sedesenvuelve en torno a tres imágenes. La primera será el hombre que llega del sur , la segunda el hombre que soñó e inició un proyecto y, por último, el país mucho mejor que nos deja .Para comprender mejor la primera de estas imágenes podemos recurrir al modelo de llegada propuesto por Eliseo Verón y Silvia Sigal que, tal como resalta Barbosa, lepermite tomar distancia respecto de los hechos de 2001. En dicho modelo el que llega viene de un exterior alejado del centro del conflicto político y viene a intervenir en una hora grave , en un momento en que se requiere de dicha intervención (Verón y Sigal1985: 29-47). En el caso de Kirchner se plantea su llegada desde el sur. En palabras dela presidenta será “ese hombre desgarbado, que venía desde el sur a comprometer su vida para llevar adelante las convicciones de miles y miles” 13 . De la misma manera, en 8 Discurso en cadena nacional de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner el 02/11/2010. Ver anexo. 9 Ídem 7. 10 Inauguración instalaciones mega usina de Río Turbio: palabras de la Presidenta. Disponible enhttp://www.presidencia.gov.ar/discursos/25265-inauguracion-instalaciones-megausina-de-rio-turbio-palabras-de-la-presidenta. 11 Discurso en cadena nacional de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner el 02/11/2010. Ver anexo. 12 Ídem 7. 13 Conmemoración del 201° aniversario de la Revolución de Mayo en Resistencia, Chaco. Palabras de laPresidenta Cristina Fernández. Disponible enhttp://www.presidencia.gov.ar/discursos/25098- 13 el discurso posterior al 27 de octubre, la presidenta vuelve a hacer referencia a la lejaníadel sur al afirmar que una parte de ella, está con él en Río Gallegos 14 . En relación al segundo componente del modelo de llegada, la crisis del 2001 será vista como la hora grave que requiere de su intervención. De esta manera, Fernández de Kirchner se refiere al ex presidente como “un hijo de la crisis” que, por sus ideas y convicciones, no podría haber llegado a la presidencia en otro momento 15 .En este sentido, es interesante hacer referenica al análisis que realiza Natanson al respecto. En una nota publicada el 6 de noviembre de 2010 afirma que luego del fallecimiento de Kirchner se ha vuelto general la idea de éste como un hombre “que apareció de la nada y que hizo lo imposible”, de un líder que “apareció de repente para posarse sobre un país en llamas e inventar todo desde cero” 16 . Esta articulación de la figura del ex presidente va posibilitando la construcción de un período con un origenclaro e identificable y de un fundador en torno al cual se organiza la cadena de demandas que dicho proyecto resignifica. Siguiendo esta idea, la segunda imagen será aquella del hombre que soñó un proyecto y que pudo ponerlo en marcha. En los discurso de la presidenta son usuales las referencias en este sentido. Por ejemplo, en el discurso de inauguración del Polo Científico Tecnológico en la ex bodega Giol, Kirchner será “un hombre”, aquel “que imaginó este sueño, como tantos otros en la Argentina ” 17 . De manera más concluyente en el discurso referido previamente emitido en conmemoración del 201º aniversario dela Revolución de Mayo, la presidenta se dirige al ex presidente fallecido para decirle: “finalmente ese sueño que tenías ese 25 de mayo cuando juraste como presidente, se hizo realidad” 18 .Por último, las referencias a un período nuevo fundado por el ex presidente van acompañadas de la idea de un país mucho mejor. Así, en el discurso del 2 de noviembre ya se puede observar esta tendencia cuando la presidenta les dice a los jóvenes que están conmemoracion-del-201d-aniversario-de-la-revolucion-de-mayo-en-resistencia-chaco-palabras-de-la-presidenta-cristina-fernandez 14 Ídem 8. 15 Inauguración del edificio anexo de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA: Palabras de la Presidenta de la Nación. Disponible enhttp://www.casarosada.gov.ar/informacion/discursos/6216-inauguracion-del-edificio-anexo-de-la-facultad-de-ciencias-economicas-de-la-uba-palabras-de-la-presidenta-de-la-nacion 16 Ídem 1. 17 Inauguración del Polo Científico Tecnológico en la ex bodega Giol: palabras de la Presidenta de laNación. Disponible en http://www.presidencia.gov.ar/component/content/article/25447. 18 Ídem 13. 14 en “un país mucho, pero mucho, mejor” que aquel en que ella y Kirchner fueron jóvenes. Este tipo de referencias acompañarán las intervenciones discursivas de la presidenta de allí en adelante y reforzarán la idea de una periodización que comienza en el 2003 como año cero. Es interesante, además, tener en mente esta idea para poder comprender mejor algunos de los discursos a través de los cuales la oposición busca resignificar de un modo distinto la figura del ex presidente.A través de la conformación de un mito de los orígenes que postula a Kirchner como el fundador de un proyecto de país distinto que habría permitido que hoy vivamos en un país mejor , el discurso de la presidenta permite borrar las huellas que identificarían la conformación de un significante vacío que posibilita la fijación de la cadena significante. Él se convierte en este caso de manera paralela en un mito político que permite aislar el proyecto de la continuidad histórica y en un significante vacío que puede articular en torno a sí una multiplicidad de demandas. El salmón. “Él fue como un salmón: fue contra la corriente, desovó, entregó y saben qué pasa, los salmones mueren luego de desovar y nadar contra la corriente.” 19 La imagen del salmón que hace su aparición en el discurso de la Vuelta de Obligado permite articular la idea de un fundador que viene de un afuera con el entorno al que llega y reinterpretar las dificultades que debe afrontar para poder poner en marcha su proyecto.La referencia a las dificultades está presente en la gran mayoría de los discursos de la presidenta. Ya en su primera intervención posterior al fallecimiento da cuenta delas adversidades y dificultades que han tenido que superar en pos del proyecto . Más adelante estas referencias se generalizan. En este sentido, son ilustrativos los dichos dela presidenta en la inauguración de las instalaciones de una mega usina en Río Turbio donde afirma que “ hay que tener el coraje, la decisión y también la espalda para aguantar las cosas que te dicen, las cosas que te hacen, los golpes que te dan cada vez que seguís tomando decisiones en nombre de los argentinos y por los intereses de los argentinos ” 20 . 19 Ídem 7. 20 Ídem 10. 15 De esta manera, se refuerza la idea de Kirchner como alguien que llega de afuera a través de múltiples imágenes que remiten a las adversidades y oposiciones contra lasque tuvo que luchar. Antes de llegar a la imagen más acaba de esta idea, es decir, la del salmón , la presidenta recurre a otras dos imágenes que dignas de mención: el loco y la utopía .En su discurso del 26 de agosto de 2011, la presidenta se refiere a Kirchner como un loco afirmando que “más loco que Néstor no hubo nadie ni nunca lo habrá en este país”. Siguiendo esta idea, afirma que cuando Kirchner inició el proyecto que ambos llevan a cabo les decían que estaban locos “ en querer ir a contramano del mundo” 21 . Así, el otro antagónico aparece como aquel que resiste el cambio y que ve enel fundador alguien que no está pensando claramente. El fundador es presentado entonces como aquel que sabe lo que hay que hacer y puede hacerlo pero al que, sin embargo, ciertos sectores no comprenden. La división antagónica se produce entre aquellos que siguen a este recién llegado y aquellos que no lo entienden, que lo creen loco. Este grupo antagónico cumplirá claramente su doble función de darle una identidad a aquellos que se articulan en torno al fundador y, a la vez, resistir dich aconformación, oponerse englobando las adversidades que el proyecto deberá enfrentar.De manera similar, en el discurso de inauguración del Museo del Libro y la Lengua , la presidenta recurre a la imagen de la utopía. Afirma que la utopía no debe ser vista como una ilusión inalcanzable sino como un objetivo que nos permite seguircreciendo y avanzando. En relación a esto recuerda como “siempre le decían” que ella y Néstor eran tan sólo “soñadores” que no podían hacer las cosas pero que, s in embargo,han logrado que ciertas utopías se vayan cumpliendo 22 .Finalmente, la conformación más acabada de esta idea la encontramos en la imagen del salmón a la que la presidenta hace referencia en su discurso de Vuelta de Obligado. En dicho discurso afirma la necesidad de dar una batalla cultural, una batalla de ideas por la soberanía intelectual, en el marco de la cual ella y Néstor aparecen remando “contra viento y marea” y nadando “contra la corriente” 23 . 21 Inauguración del ramal ferroviario Lincoln-Realicó: Palabras de la Presidenta de la Nación. Disponibleenhttp://www.presidencia.gov.ar/discursos/25354-inauguracion-del-ramal-ferroviario-lincoln-realico-palabras-de-la-presidenta-de-la-nacion. 22 Inauguración del Museo del Libro y de la Lengua: Palabras de la Presidenta de la Nación. Disponibleenhttp://www.presidencia.gov.ar/discursos/25430-inauguracion-del-museo-del-libro-y-de-la-lengua-palabras-de-la-presidenta-de-la-nacion. 23 Ídem 7. 16 En relación a la primera de estas imágenes, ya en el discurso antes referido de inauguración del Museo del Libro y de la Lengua, la presidenta se posiciona junto con Kirchner “al frente, conduciendo la nave y tratando de que el mar embravecido que nos tiran desde afuera, no le cause demasiados daños a esta nave que nos ha tocado y nos ha costado tanto construir” 24 . Se puede ver claramente en estas referencias la presencia de un antagonismo que impide la completa realización del proyecto pero que a la vez,posibilita su existencia.De manera similar, en la idea de la corriente contra la que nada los salmones, sepuede observar al grupo antagónico y a las adversidades que el fundador ha debido superar. Es interesante ver cómo en la imagen del salmón este hacerle frente a lo adverso en pos de construir algo se combina con la muerte. El salmón desova y luego,muere pero no sin antes dejar quien lo suceda. Dicha sucesión será en parte encarnada por Fernández de Kirchner pero también por la juventud maravillosa . La juventud maravillosa. “Gracias, sí , los mira a ustedes, siempre a los jóvenes, tengan la certeza que siempre los mira a los jóvenes.” 25 Los jóvenes cobraron gran visibilidad pública durante los eventos posteriores al fallecimiento de Kirchner. Su masiva concurrencia fue resaltada por los medios en lo sdías posteriores. En una nota publicada el 30 de octubre de 2010 en La Nación, Marcos Novaro afirma que “la masiva presencia de jóvenes en las exequias podría darle asi deroa la idea de que allí hay una cantera de la que nutrirse para seguir adelante. Y si se trata de continuar y profundizar el proyecto, más todavía” 26 .Los jóvenes aparecen interpelados en múltples interveciones dicursivas de la presidenta. Ya en el discurso del 2 del noviembre la presidenta les agradece su presencia en las calles “cantando por él, por la patria”. En este mismo discurso, además, dic ehaber visto en cada una de sus caras “la cara de él” cuando lo conoció 27 . A partir de ese momento los jóvenes serán no sólo un destinatario recurrente de los discursos de la 24 Ídem 22. 25 Inauguración de la ampliación del Puerto Caleta Paula, Santa Cruz: Palabras de la Presidenta de laNación. Disponible en http://www.presidencia.gov.ar/component/content/article/25434. 26 Novaro, Marcos. “La opción juvenil para profundizar el modelo” publicado en La Nación el 30 de octubre de 2010. Disponible en http://www.lanacion.com.ar/1320019-la-opcion-juvenil-para-profundizar-el-modelo. 27 Ídem 11. 17 presidenta sino que los medios se llenarán de referencias a una presunta activación política de la juventud.En los discursos de Fernández de Kirchner, la juventud es descripta en términos elogiosos y es vista como heredera de Kirchner, como aquella que mejor lo comprendió y comprende su legado. Por ejemplo, en el discurso por el 38º aniversario del triunfo electoral de Héctor Cámpora s e le atribuye “una inmensa oportunidad histórica de participar en la construcción de un país diferente, de un país en que no vienen a luchar contra alguien, sino que por algo” 28 mientras que en el discurso de inauguración del edificio anexo de la Facultad de Ciencias Económicas, le asigna el rol de institucionalizar los cambios en curso 29 .Finalmente, en el discurso de la Vuelta de Obligado, los jóvenes aparecen como aquellos en los que viven las ideas del ex presidente, como los “jóvenes maravillosos” que se han “vuelto a incorporar a la política” y que serán los continuadores del legadoque él dejó antes de morir y de los que la presidenta afirmará sentirse orgullosa 30 .Es posible afirmar, entonces, que la juventud se conforma como un significante vacío que permite incorporar a la cadena equivalencial kirchnerista distintas demandas,en particular aquellas relacionadas con la educación, la inserción laboral y la repolitización de ciertos canales antes vedados. Se postula así la necesidad de un recambio generacional que vuelve a relacionar la figura del ex presidente con la demanda de “quese vayan todos”. A su vez, la juventud y Fernández de Kirchner pasarán a ser los principales intérpretes y sucesores del ex presidente. Néstor Kirchner en los discursos de la oposición. Retomando la distinción que Laclau realiza entre significante vacío y flotante, se puede afirmar que el primero se refiere a la construcción de una identidad popular cuando se da por sentada la existencia de una frontera establecida, mientras que la categoría de significante flotante busca aprehender conceptualmente la lógica de los desplazamientos de dicha frontera (2010: 167). Tal como señala este autor, sin embargo,la distinción en la práctica no es tan tajante ya que ambas son operaciones hegemónicas 28 Acto por el 38º aniversario del triunfo electoral de Héctor Cámpora: Discurso de Cristina Fernández.Disponible enhttp://www.presidencia.gov.ar/discursos/6217-acto-por-el-38o-aniversario-del-triunfo-electoral-de-hector-campora-discurso-de-cristina-fernandez-. 29 Ídem 15. 30 Ídem 7 15 De esta manera, se refuerza la idea de Kirchner como alguien que llega de afuera a través de múltiples imágenes que remiten a las adversidades y oposiciones contra lasque tuvo que luchar. Antes de llegar a la imagen más acaba de esta idea, es decir, la del salmón , la presidenta recurre a otras dos imágenes que dignas de mención: el loco y la utopía .En su discurso del 26 de agosto de 2011, la presidenta se refiere a Kirchnercomo un loco afirmando que “más loco que Néstor no hubo nadie ni nunca lo habrá en este país”. Siguiendo esta idea, afirma que cuando Kirchner inició el proyecto que ambos llevan a cabo les decían que estaban locos “ en querer ir a contramano del mundo” 21 . Así, el otro antagónico aparece como aquel que resiste el cambio y que ve en el fundador alguien que no está pensando claramente. El fundador es presentado entonces como aquel que sabe lo que hay que hacer y puede hacerlo pero al que, sin embargo, ciertos sectores no comprenden. La división antagónica se produce entre aquellos que siguen a este recién llegado y aquellos que no lo entienden, que lo creen loco. Este grupo antagónico cumplirá claramente su doble función de darle una identidad a aquellos que se articulan en torno al fundador y, a la vez, resistir dicha conformación, oponerse englobando las adversidades que el proyecto deberá enfrentar.De manera similar, en el discurso de inauguración del Museo del Libro y la Lengua , la presidenta recurre a la imagen de la utopía. Afirma que la utopía no debe se rvista como una ilusión inalcanzable sino como un objetivo que nos permite segui rcreciendo y avanzando. En relación a esto recuerda como “siempre le decían” que ella y Néstor eran tan sólo “soñadores” que no podían hacer las cosas pero que, s in embargo,han logrado que ciertas utopías se vayan cumpliendo 22 .Finalmente, la conformación más acabada de esta idea la encontramos en la imagen del salmón a la que la presidenta hace referencia en su discurso de Vuelta de Obligado. En dicho discurso afirma la necesidad de dar una batalla cultural, una batalla de ideas por la soberanía intelectual, en el marco de la cual ella y Néstor aparecen remando “contra viento y marea” y nadando “contra la corriente” 23 . 21 Inauguración del ramal ferroviario Lincoln-Realicó: Palabras de la Presidenta de la Nación. Disponible enhttp://www.presidencia.gov.ar/discursos/25354-inauguracion-del-ramal-ferroviario-lincoln-realico-palabras-de-la-presidenta-de-la-nacion. 22 Inauguración del Museo del Libro y de la Lengua: Palabras de la Presidenta de la Nación. Disponible enhttp://www.presidencia.gov.ar/discursos/25430-inauguracion-del-museo-del-libro-y-de-la-lengua-palabras-de-la-presidenta-de-la-nacion. 23 Ídem 7. 16 En relación a la primera de estas imágenes, ya en el discurso antes referido de inauguración del Museo del Libro y de la Lengua, la presidenta se posiciona junto con Kirchner “al frente, conduciendo la nave y tratando de que el mar embravecido que nos tiran desde afuera, no le cause demasiados daños a esta nave que nos ha tocado y nos ha costado tanto construir” 24 . Se puede ver claramente en estas referencias la presencia de un antagonismo que impide la completa realización del proyecto pero que a la vez,posibilita su existencia.De manera similar, en la idea de la corriente contra la que nada los salmones, se puede observar al grupo antagónico y a las adversidades que el fundador ha debido superar. Es interesante ver cómo en la imagen del salmón este hacerle frente a lo adverso en pos de construir algo se combina con la muerte. El salmón desova y luego,muere pero no sin antes dejar quien lo suceda. Dicha sucesión será en parte encarnada por Fernández de Kirchner pero también por la juventud maravillosa . La juventud maravillosa. “Gracias, sí , los mira a ustedes, siempre a los jóvenes, tengan la certeza que siempre los mira a los jóvenes.” 25 Los jóvenes cobraron gran visibilidad pública durante los eventos posteriores al fallecimiento de Kirchner. Su masiva concurrencia fue resaltada por los medios en los días posteriores. En una nota publicada el 30 de octubre de 2010 en La Nación, Marcos Novaro afirma que “la masiva presencia de jóvenes en las exequias podría darle asidero a la idea de que allí hay una cantera de la que nutrirse para seguir adelante. Y si se trata de continuar y profundizar el proyecto, más todavía” 26 .Los jóvenes aparecen interpelados en múltples interveciones dicursivas de la presidenta. Ya en el discurso del 2 del noviembre la presidenta les agradece su presencia en las calles “cantando por él, por la patria”. En este mismo discurso, además, dice haber visto en cada una de sus caras “la cara de él” cuando lo conoció 27 . A partir de es momento los jóvenes serán no sólo un destinatario recurrente de los discursos de la 24 Ídem 22. 25 Inauguración de la ampliación del Puerto Caleta Paula, Santa Cruz: Palabras de la Presidenta de la Nación. Disponible en http://www.presidencia.gov.ar/component/content/article/25434. 26 Novaro, Marcos. “La opción juvenil para profundizar el modelo” publicado en La Nación el 30 de octubre de 2010. Disponible en http://www.lanacion.com.ar/1320019-la-opcion-juvenil-para-profundizar-el-modelo. 27 Ídem 11. 17 presidenta sino que los medios se llenarán de referencias a una presunta activación política de la juventud.En los discursos de Fernández de Kirchner, la juventud es descripta en términos elogiosos y es vista como heredera de Kirchner, como aquella que mejor lo comprendió y comprende su legado. Por ejemplo, en el discurso por el 38º aniversario del triunfo electoral de Héctor Cámpora s e le atribuye “una inmensa oportunidad histórica de participar en la construcción de un país diferente, de un país en que no vienen a luchar contra alguien, sino que por algo” 28 mientras que en el discurso de inauguración del edificio anexo de la Facultad de Ciencias Económicas, le asigna el rol de institucionalizar los cambios en curso 29 .Finalmente, en el discurso de la Vuelta de Obligado, los jóvenes aparecen como aquellos en los que viven las ideas del ex presidente, como los “jóvenes maravillosos” que se han “vuelto a incorporar a la política” y que serán los continuadores del legado que él dejó antes de morir y de los que la presidenta afirmará sentirse orgullosa 30 .Es posible afirmar, entonces, que la juventud se conforma como un significante vacío que permite incorporar a la cadena equivalencial kirchnerista distintas demandas,en particular aquellas relacionadas con la educación, la inserción laboral y la repolitización de ciertos canales antes vedados. Se postula así la necesidad de un recambio ge neracional que vuelve a relacionar la figura del ex presidente con la demanda de “que se vayan todos”. A su vez, la juventud y Fernández de Kirchner pasarán a ser los principales intérpretes y sucesores del ex presidente. Néstor Kirchner en los discursos de la oposición. Retomando la distinción que Laclau realiza entre significante vacío y flotante, se puede afirmar que el primero se refiere a la construcción de una identidad popular cuando se da por sentada la existencia de una frontera establecida, mientras que la categoría de significante flotante busca aprehender conceptualmente la lógica de los desplazamientos de dicha frontera (2010: 167). Tal como señala este autor, sin embargo,la distinción en la práctica no es tan tajante ya que ambas son operaciones hegemónicas 28 Acto por el 38º aniversario del triunfo electoral de Héctor Cámpora: Discurso de Cristina Fernández.Disponible enhttp://www.presidencia.gov.ar/discursos/6217-acto-por-el-38o-aniversario-del-triunfo-electoral-de- hector-campora-discurso-de-cristina-fernandez-. 29 Ídem 15. 30 Ídem 7. 18 entre las cuales suelen superponerse los referentes. En este sentido es posible observarla figura de Néstor Kirchner luego de su fallecimiento, además de cómo un significante vacío, como un significante flotante que intenta ser utilizado en distintas operaciones hegemónicas. Como afirma Aboy Carlés, “los hechos no hablan por sí mismos, son significantes flotantes que podrán ser siempre articulados conforme al devenir de una identidad” (2001: 69).Siguiendo esta idea, se analiza cómo aparece la figura del ex presidente en los discursos de tres referentes de la oposición que buscan otorgarle un significado distintoa aquel dado por los discursos oficialistas. En los discursos de Francisco de Narváez,Kirchner no será un hombre que ha logrado establecer un proyecto (el salmón que desovó) sino un hombre derrotado que prefirió morir a enfrentar una nueva derrota. Por otro lado, en los discursos de Elisa Carrió podemos ver cómo la figura del daño se opone a la del fundador de un proyecto que permite la conformación de un país mejor ala vez que en los discursos de Ricardo Alfonsín, se discute esta idea del “país mejor”. El hombre que eligió morirse . “Murió con las botas puestas […] era un animal político, y un animal político entiende cuándo es el final de un ciclo. ” 31 Unos meses luego del fallecimiento de Kirchner, Francisco de Narváez afirmó que éste había elegido “ morirs e antes de perder otra elección” 32 . En dichas declaraciones, que refieren a la derrota parcial sufrida por el Frente para la Victoria en las elecciones de renovación parcial del Congreso llevadas a cabo en el 2009 donde, si bien Kirchner fue electo diputado, el oficialismo perdió la mayoría en la Cámara,retoma en parte la idea del salmón pero para darle un significado diverso.Kirchner muere luego de realizar su tarea pero esta no será entendida en los términos triunfales en que puede leerse en los discursos de la presidenta. No será el fundador de un proyecto considerado exitoso que “tuvo la suerte de ver realizados los sueños de su juventud” y que debe estar “orgulloso” de la vida que vivió 33 , sino un 31 “Para De Narváez, Kirchner eligió morirse antes de perder ” p ublicado el 23/06/2011 Disponible enhttp://parlamentario.com/noticia-37511.html 32 Ídem 31. 33 Ídem 13. 19 animal político que “ como buen político que era, olfateó que no ganaba en 2011, que era fin del ciclo, y no lo soportó” 34 .Así, De Narváez resignifica la figura del ex presidente y la transforma en un significante de la derrota en lugar de uno de la victoria. A través de dicha operación, es probable que el entonces candidato a la gobernación de la provincia de Buenos Aires,buscara desprestigiar al oficialismo y proponer la articulación de una nueva cadena de demandas. En dicho discurso también pone en relación esta cadena alternativa con la propuesta por Ricardo Alfonsín (ver apartado) mediante la puesta en evidencia del carácter contingente de la operación hegemónica kirchnerista entendida como un ciclo que está llegando a su fin y debe dejar lugar a nuevas construcciones hegemónicas. El hombre que hace daño. “La verdad es que yo duermo tan tranquila desde que est e hombre murió” 35 En las declaraciones del oficialismo, Kirchner aparece recurrentemente como el hombre que llegó en un momento de incertidumbre y logró fundar un proyecto que permitió la salida de la crisis. En este sentido se asemeja su figura con la idea de un salvador que viene que desde el sur porque, aunque el resto no lo comprenda, sabe qué se debe hacer y cómo debe hacerse.En contraposición con esta idea, Elisa Carrió buscará resignificar la imagen del recientemente fallecido describiéndolo como un hombre dañino que perjudica a la Nación. Al ser entrevistada en el programa Desde el llano , afirma que “ la verdad es que yo duermo tan tranquila desde que este hombre murió, porque la capacidad de daño de Kirchner no va a ser igualada por nadie. Todos tenemos que estar más tranquilos” 36 . De esta manera, se enfrenta a la exaltación de la figura de Kirchner por parte del oficialismo en que el mismo es separado de todo origen y presentado como un ser casiperfecto que hizo un servicio desinteresado a favor del pueblo para mostrar un NéstorKirchner con intereses materiales concretos (incluso lo acusa de haber sido el jefe deuna asociación ilícita) y capaz de hacer daño. De forma similar a De Narváez, dichaoperación le permite cuestionar la construcción hegemónica del oficialismo. 34 Ídem 31. 35 Carrió, Elisa en Desde el Llano el 22/05/2011. Disponible enhttp://www.youtube.com/watch?v=ucd1lW9sI0E&feature=player_embedded. 36 Ídem 35. 20 Además, en la misma entrevista busca distanciar las figuras de Kirchner y Fernández de Kirchner. Afirma que “Cristina no es Kirchner” con lo que la salida del modelo en curso no va a ser “grave” ni “cruenta” 37 . Así, no sólo intenta desmentir laidea de Fernández de Kirchner como la heredera y continuadora del legado de Kirchnersino que también, al igual que De Narváez, postula el fin de un ciclo que vuelve a demostrar el carácter contingente de toda construcción hegemónica. La Argentina que no es un lugar muchísimo mejor . “Algo anduvo mal: si con este mundo, con este crecimiento, en todas estas cosas no hemos mejorado, algo estuvo mal.” 38 En su cierre de campaña realizado en el programa Código Político , Ricardo Alfonsín cuestiona la imagen que se desprende de los discursos de la presidenta de que estamos en un país “mucho mejor”. Si bien no nombra a Kirchner directamente en esta intervención, sí se refiere implícitamente a él al afirmar que las cosas no se hicieron como deberían haberse hecho. Kirchner no será el fundador de un proyecto exitoso sino alguien a quien le faltó “gestión” y que no pudo apro vechar la situación favorable para lograr el crecimiento del país.Con el objetivo de formular dicha idea, Alfonsín propone una situación hipotética en la que “un extranjero” deja el país en el 2001 para luego regresar en dos oportunidades: una en el 2003 y otra en el 2011. En su primer retorno puede observar un país que está saliendo airoso de la crisis y que comienza a “crecer”. Sin embargo, al volver en el 2011 le realiza una serie de preguntas a un “ amigo argentino ” en las que descubre que detrás de las “tasas chinas” de crecimiento, no se han solucionado los problemas que preocupaban al pueblo desde el 2001 y que no se han sabido aprovecharlas condiciones favorables del contexto económico internacional.Mediante dicho relato, Alfonsín pone en duda la afirmación recurrente deloficialismo que sostiene que el país ha experimentado una mejoría creciente desde el2003. A su vez, utiliza la misma periodización propuesta por la presidenta (crisis del2001-2003-presente) pero para ponerla en cuestión. Kirchner no será aquel que supoqué hacer sino el que hizo “algo mal” desprestigiando al proyecto y a su fundador. 37 Ídem 35. 38 Alfonsín, Ricardo. Cierre de campaña en Código Político el 21/10/2011. Disponible enhttp://www.youtube.com/watch?v=ttEjcCLt-8Y.

miércoles, 22 de mayo de 2013

PROYECTO: EL PENSAMIENTO ARGENTINO DEL SIGLO XX ANTE LA CONDICIÔN HUMANA Rodolfo Kusch, aportes de una antropología americana por Dina V.Picotti C. En el intento que manifiesta toda la obra de este pensador argentino de un planteo situado, culturalmente arraigado, por cuanto todo pensamiento sufre ‘la gravidez de un suelo’ y se trata de dar respuestas propias, originales, que escapen a los condicionamientos de esquemas ajenos, se encuentra también una antropología, que desde la experiencia histórica singular se proyecta hacia lo universal, redescubriendo dimensiones básicas olvidadas de la condición humana, valiosas precisamente para el ser y sentido del hombre actual, desafiado por los riesgos de sus propias construcciones. En el trabajo de campo recoge material fértil para esbozar ‘una dialéctica americana’; la convivencia con el pueblo se convierte en clave de una epistemología en la que sujeto y objeto se reubican en una relación de sujeto a sujeto, a través de la cual la exploración de las manifestaciones de la cultura popular permite desocultar su novedad en medio de un universo poblado por especulaciones exitosas y fundamentadas y servirse de una ‘lógica de la negación’ que implica un redimensionamiento del hombre. Se configura un discurso pensante que parte de un ‘estar aquí’, de la experiencia raigal del ‘mero estar no más’ frente a la clásica oposición filosófica del ser y la nada; aquélla se convierte en la categoría central de un pensamiento, que la bucea en los diferentes universos de la ‘América profunda’, sea en la soledad de la quebrada como en los rincones de la gran ciudad. Se erige un sujeto que puja por liberarse de la ficción de querer ‘ser alguien’, resistiendo, en el intento de un acierto fundante, a la espera de un fecundo ‘estar siendo para el fruto’. En la dialéctica entre la posibilidad del mero ‘estar’, opuesta a la filosófica vigente del ‘ser’, se ubica la encrucijada de la cultura mestiza, donde orden y caos se complementan en constante tensión, confianza y temor, resistencia en lo propio y fagocitación de lo ajeno, práctica de la inclusión frente a la exclusión de la racionalidad vigente, una sabiduría alejada de los mercaderes de cualquier signo. Explorando la estructura del pensamiento popular y la forma de sus juicios, muestra la falacia de una división entre el menosprecio de la ‘opinión’ que daría cuenta sólo de lo aparente, ante el prestigio del conocimiento que referiría lo esencial, mientras la doxa popular ofrece una plurivocidad que excede la artificiosa reducción a la univocidad. Reflexiones críticas sobre la impronta que en América realiza el arte sobre la cultura, vista como un modo de habitar el mundo, descubren otros rasgos del modo de ser y pensar del hombre en ella: lo caracteriza en su singularidad con respecto al arte occidental en el que predominaría el signo sobre lo signado apegándose al esplendor de la forma, el tomar su impulso sobre la intuición de lo tenebroso en tanto compromiso con una realidad informe y potenciada por sus propios mitos, que avasalla al sujeto y sus códigos; el afianzamiento de un domicilio existencial no presionado por las reglas, sino por la floración de un sujeto en sintonía con su propio horizonte simbólico. La constitución histórica de éste a través de diferentes proyectos lo incita a ensayar posibles respuestas en cuatro obras teatrales, como son “Tango”, “Credo errante”, “La muerte del Chacho”, “La leyenda de Juan Moreira”, que formula hipótesis sobre las posibilidades de identificación y borramiento de nuestros mitos fundacionales. Ensayos, ponencias y artículos, además de obras centrales, reunidos hoy en una Edición de Obras completas, manifiestan en su conjunto un gran y solitario esfuerzo, hoy particularmente significativo para la filosofía y las ciencias sociales que intentan dialogar con la novedad de nuestros tiempos, las identidades y las culturas: el de pensar aprendiendo del discurso popular, porque como afirma en Aportes a una filosofía nacional, la filosofía en el fondo es sólo un episodio en el juego que hay entre un suelo y lo viviente abandonado a su mero estar, a partir de lo cual se reedita la universalidad, pero siempre en un encuadre geocultural. Günther Rodolfo Kusch, 1922-1979. Nacido en Buenos Aires y fallecido en la misma ciudad. De padres alemanes radicados en Argentina. Profesor de Filosofía por la Universidad de Buenos Aires en 1948. Ejerció una actividad técnica en la Dirección de Psicología Educacional y Orientación Profesional del Ministerio de Educación de la Provincia de Buenos Aires en el ámbito de la sociología y la psico- y socioesdística y una amplia actividad docente en la Enseñanza Secundaria y sobre todo Superior en Universidades argentinas y bolivianas; realizó viajes de investigación y trabajos de campo en la zona del NO argentino y del altiplano boliviano; organizó Simposios, Seminarios y Jornadas Académicas sobre la temática americana ; participó entre otros eventos como miembro titular del XXXVII y XXXIX Congresos Internacionales de Americanistas, del II Congreso Nacional de Filosofía en Alta Gracia, Córdoba 6.1971 y de las Semanas Académicas en torno al pensamiento latinoamericano organizadas por la Univ.del Salvador, área San Miguel, 1970-1973; fue miembro de la Comisión Directiva de la Sociedad Argentina de Escritores 1971-1973; integró el equipo argentino dirigido por J.C.Scannone sobre “Investigación filosófica de la sabiduría del pueblo argentino como lugar hermenéutico para una teoría de filosofía de la religión acerca de la relación entre religión y lenguaje” 1977-79. Fue sobre todo autor de numerosas obras filosóficas y literarias, en las que transmitió lo que su gran sensibilidad poética y pensante le permitió captar de propio y valioso en América. Su obra ha sido reunida en 4 tomos de Obras completas, Editorial Fundación Ross, Rosario, 1998-2003, quedando aún algunos inéditos, sobre todo anotaciones y materiales de trabajos de campo: t I: Datos bio-bibliográficos, Presentaciones; La seducción de la barbarie; Indios, porteños y dioses; De la mala vida porteña; Charlas para vivir en América. T II: América profunda; El pensamiento indígena y popular en América;Una lógica de la negación para comprender a América: La negación en el pensamiento popular. T. III: Geocultura del hombre americano;Esbozo de una antropología filosófica americana;Ensayos. T IV: Lo americano y lo argentino desde el ángulo simbólico-filosóficoPozo de América;América parda; Bolivia; S.A.D.E.; Teatro; Anotaciones para una estética de lo americano; Homenaje a R.Kusch de la Cámara de Diputados de la Nación. *** Entre los temas fundamentales de debate que hoy preocupan a las sociedades contemporáneas ante las posibilidades y los riesgos abiertos por las tecnociencias y un orden globalizado que a la vez que extiende logros convive con la exclusión, se encuentra siempre involucrada la idea misma de lo humano, la orientación del proyecto que se está jugando y se avizora y sus alternativas. En este sentido, el Taller del que participamos bajo la temática general de El pensamiento latinoamericano del siglo XX ante la condición humana, que expone a su vez un proyecto de investigación en curso bajo este nombre abarcando pensadores representativos de los tres tercios del siglo, ofrece una gran posibilidad de reflexión en diálogo con las posturas y debates que encararon de manera continua y varia esta temática desde la propia situación histórica latinoamericana. En mi caso se me ha encomendado referirme al pensamiento de Rodolfo Kusch. En el intento que manifiesta toda la obra de este pensador argentino, de un planteo situado, culturalmente arraigado, por cuanto todo pensamiento, expresa, sufre ‘la gravidez de un suelo’[1]y se trata de dar respuestas propias, originales, que escapen a los condicionamientos de esquemas ajenos, se encuentra también una antropología, que desde una experiencia histórica singular se proyecta hacia lo universal, redescubriendo dimensiones básicas olvidadas de la condición humana, valiosas precisamente para la recuperación de ser y sentido en el hombre actual, desafiado por los riesgos de sus propias construcciones. En el trabajo de campo Kusch recoge material fértil para esbozar ‘una dialéctica americana’[2]; la convivencia con el pueblo se convierte en clave de una epistemología en la que sujeto y objeto se reubican en una relación de sujeto a sujeto, a través de la cual la exploración de las manifestaciones de la cultura popular permite ‘desocultar su novedad’ en medio de un universo poblado por especulaciones exitosas y fundamentadas, y servirse de una ‘lógica de la negación’ que implica un redimensionamiento del hombre. Se configura entonces un discurso pensante que parte de un ‘estar aquí’, de la experiencia raigal del ‘mero estar no más’ frente a la clásica oposición filosófica del ser y la nada, como categoría central de un pensamiento que la bucea en los diferentes universos de la ‘América profunda’[3], sea en la soledad de la quebrada como en los rincones de la gran ciudad. Se erige de este modo un sujeto que puja por liberarse de la ficción de querer ‘ser alguien’, resistiendo en el intento de un ‘acierto fundante’, a la espera de un fecundo ‘estar siendo para el fruto’. En la dialéctica entre la posibilidad del mero ‘estar’, opuesta a la noción filosófica vigente del ‘ser’, se ubica la encrucijada de la cultura mestiza, donde orden y caos se complementan en constante tensión, confianza y temor, resistencia en lo propio y fagocitación de lo ajeno, práctica de la inclusión frente a la exclusión de la racionalidad imperante; una sabiduría alejada de los mercaderes de cualquier signo. Explorando la estructura del pensamiento popular y la forma de sus juicios, Kusch muestra la falacia de una división entre el menosprecio de la ‘opinión’ que daría cuenta sólo de lo aparente, ante el prestigio del conocimiento que referiría lo esencial, mientras la doxa popular ofrece una plurivocidad que excede a la artificiosa reducción a la univocidad. El uso ambiguo del término pueblo –por una parte una connotación sociológica y a veces económica, por otra un símbolo de lo que se participa desde lo más profundo- hace a la gran ambigüedad que mantenemos ante nuestra verdad, al requerimiento de una verdad que nos cuesta asumir. El habla popular dice la palabra común, pero esconde detrás la gran palabra que completa al sujeto viviente, porque su sentido se refiere a lo viviente en su totalidad, encierra el porqué indefinido del vivir mismo; de allí el silencio de lo inexpresable, que se prolonga en el gesto o en la ceremonia del rito, o se reitera en la costumbre. Y en tanto lo popular es también un símbolo que nos afecta a nosotros, encarna además la culpa que se cierne sobre nuestro decir culto, de haber escamoteado el saber que dice la gran palabra por la palabra común que se profiere para determinar algo o para señalar causas, exigiendo una verificación, a lo cual se ordena la lógica aristotélica, que termina en la ciencia. “De que un silencio vacío ronda nuestro saber, lo prueba el hecho de que en el mundo moderno, no obstante el conocimiento acumulado, no sabemos cómo alimentar al hombre, ni cómo gobernarlo, ni menos qué es el hombre. Lo señala el exceso de teoría, la abundancia de soluciones y la violencia desatada. Todo esto es el símbolo de la silenciosa mudez de nuestro saber culto, que ha perdido contacto con su contenido. Es que nuestro silencio no es el del pueblo. Detrás del silencio popular y de su decir cualquier cosa, hay una verdad que rige su combinatoria y que nosotros perdimos. De ahí la necesidad de retornar a la base y la importancia de América. Lo popular en América es como la sombra de sentido que se cierne sobre el quehacer afanoso del siglo XX... En el crecimiento de lo popular está la sorpresa de saber alguna vez qué hay que hacer. Es un saber potencial que surge de un silencio lleno”[4], nos lleva a un futuro imprevisto que se debe sólo a la potencia del crecimiento. De allí que Kusch proponga, además de un ‘pensar seminal’[5]que no requiere causas sino se alimenta en una visión orgánica, sólo un ‘esbozo de antropología’, a partir del silencio lleno del discurso popular, al margen de la preocupación de definir al hombre, tomando en cuenta la penosa operación con que el pueblo afirma su humanidad. El problema de América es entonces el de recuperar toda la potencialidad del pensar y saber apostar al futuro. En este pensar se trata de un diálogo, que es ante todo un problema de interculturalidad, dado que entre los interlocutores hay una diferencia de cultivo, no en el sentido de grado de despliegue sino de estilo, de modo de ser encarnado en cada uno, diferencia de perspectiva y de código, no sólo acervo sino actitud. Porque detrás de una cultura se da la cuestión de lograr un domicilio existencial, una zona de habitualidad en la que cada uno se siente seguro, concede sentido a lo que nos rodea. Lo que constituye una unidad geocultural, en la que la ecología de un ámbito, así como su habitat, son recubiertos siempre por el pensamiento del grupo, que adquiere gran importancia para comprender todo lo que se refiere al mismo; de allí las resistencias que ofrece a toda interferencia del mundo exterior y que sea imprescindible para el acceso el estudio del tal pensamiento, núcleo seminal que proporciona los contextos simbólicos con que se visten la realidad y el quehacer cotidianos, entrecruzado por una parte por las decisiones prácticas del grupo ante el medio geográfico y por otra por el saber tradicional acumulado en las generaciones anteriores. Ello lleva a cuestionar la posibilidad de un pensamiento normativo; todo pensamiento sufre la gravidez de un suelo, es una determinada propuesta cultural y se trata de descubrir en su gravidez un cuadro real del mismo que abarque todas las variantes de su modo de ser universal. En América, expresa Kusch desde su experiencia, está en juego la relación interhumana vista por dentro, al margen del mundo de las cosas determinables, en vez de la digitación de soluciones sociales que apuntan a una comunidad externa, que siempre tiende a tener los caracteres de lo contractual; se da una comunidad interna que se ubica al margen de la conciencia, como un a priori que parte de la inconciencia social y que hace realmente a la coherencia del grupo. La búsqueda de esto es fundamental, en un análisis antropológico-filosófico y es lo que debería flotar en todo trabajo de campo. Se trata de nuestra participación en la idea de hombre. En el fondo supone la búsqueda de un nuevo modo de pensamiento o de lógica, quizás una lógica de negación, que implica un redimensionamiento ante las afirmaciones vigentes. El modo peculiar de cultivo para hacer frente al contorno, o cultura, su molde simbólico para la instalación de una vida constituye el así llamado suelo, que incide por su ausencia en la filosofía; tanto en su ausencia perceptible como en su presencia impensable no hace a lo empírico sino a la función de moldear, deformar y en el fondo corromper la intuición de lo absoluto. De allí la importancia de ‘un punto de vista geocultural’ entre nosotros, que supone lo fundante por una parte y lo deformante y corrupto por otra con respecto a cualquier pretensión de universalidad, pero también la posibilidad de una universalidad paradójicamente propia; fricción entre el así llamado espíritu y el suelo que le sirve de sostén, en su doble faz como deformación pero también como fundamentación. La idea de fundamento en la filosofía, afirma Kusch, es en realidad un derivado del concepto de suelo, en el sentido de ‘no caer más’, de estar de pié, dispuesto ante la circunstancia a fin de poder instalar la existencia. Ello conduce a un ‘pensamiento pegado al suelo’, por donde se advierte el hilo de lo esencial, entreverado con la circunstancia del estar mismo; entonces lo que hace a la esencia no pasa de ser un episodio menor dentro del pensar en general. Quizás lo propio de nuestra filosofía sea advertir en qué medida se deforma a causa de la gravidez local y es ésta la que se torna esencial; de este modo, Kusch no duda en afirmar que la misma imperfección del filosofar hace a la filosofía americana, en tanto nuestra verdad siempre deforma lo que se pretende instituir formalmente; mas se trata entonces no de modificar la filosofía sino de redimensionar lo que es esencial y que sirve de posible eje al hecho de vivir dentro de una racionalidad propia, de encarar el pensamiento popular como si se aprendiera a ver de nuevo ingenuamente una realidad. El pueblo no vive su cultura como un simple entretenimiento sino como una forma de concretar en una fecha determinada o en un ritual cualquiera el sentido en el que descansa intuitivamente su vida, y es lo que hace que pueda tener algo así como filosofía; se habla a partir de la tiniebla para ganar la conciencia, pero sabiendo que ésta no puede agotar toda la verdad, siempre queda en la tiniebla la posibilidad de una verdad mayor. De allí que haya que considerar las relaciones entre mito y racionalidad. El mito cumple la función de no sólo delimitar un campo para el relato, sino además de retraducir en otro más verdadero lo que por ej. una informante quiere decir, no habiendo querido decir el mito sino atestiguar con él la vigencia de un orden más profundo, más verdadero, que totaliza su pensamiento real. Por ej. en el tema de la luz, no se trata de relatar su advenimieno sino de hacer ver cómo la oscuridad es tan importante como la luz, y sacralizar el hecho de que la haya, no en el sentido de que lo sagrado se reduzca a que haya luz sino de que haya también tinieblas, en la conjunción de ambas; así lo sagrado es la verdad, pero una verdad abisal, insondable, a la vez evidente y oscura, que acentúa el margen del errar del vivir cotidiano, ya que representa la instancia de lo otro que irrumpe desde el área de lo sagrado pese a los límites intelectuales puestos por el mito. De este modo, el mito es la parábola que surge recién cuando la gran palabra consolida la inminencia de lo impensable, que hace al sentido de lo sagrado. Si racionalidad supone una forma de instrumentar la verdad o de acceder a ella, la racionalidad popular parte de la verdad para ver recién cómo se instrumenta. Se observan grados de conciencia mítica según aparezca el factor racionalidad: uno primero, vivencial, original, donde se genera el sentido mismo aunque no explícito, de modo gestual, mucho antes de la palabra; un segundo nivel, donde lo mítico retraduce un hecho cotidiano a un horizonte mítico, en tanto no deja de participar de él, por lo que lo que llamamos objetividad no sería más que el revés del mito; por fin, el mito condiciona la verdad para una situación objetiva, es relatado y podría ser motivado por un hecho moral. La racionalidad implica paradójicamente la inversión de lo mítico, ya que se instala para lograr fundamentación, pero siempre a costa del fundamento mismo. Se trata de las raíces abisales de todo fundamento, o sea, la original imposibilidad de haber algún fundamento, o al menos la aprehensión conciente del mismo En lo dicho se sugiere otro modo de pensar, en este caso de concebir una antropología, otra línea de encarar lo humano en relación con el orden vigente; el planteo se invierte, en lugar de verse lo humano desde una perspectiva compartimentada donde por ej. cultura y educación tienen su sentido establecido, se trata de ver en qué medida lo dicho sobre estos temas debe sufrir variantes, preguntarse por qué motivo lo humano en América no logra encuadrarse en los modelos que se fijan como estampas de eficiencia, si estas disciplinas no surgirán más bien de la institucionalización de una voluntad cultural que nos es ajena. Porque si lo dado no es más que la instalación de un estar, en general, la cultura no consiste totalmente en un quehacer fundante, lleva en su esencia una trampa insalvable, porque sirve a lo inmediato pero no es lo fundante en sí, apenas sugiere la posibilidad de un fundamento, porque hay algo pre-dado en el campo de lo impensable del estar con respecto al cual la cultura se reduce a un simple juego de encontrar algo así como el fundamento y poder fijar un itinerario, la compensación de una finitud, de lo desalbergado, de la desazón fundamental; se trata entonces de fundar una habitualidad a modo de domicilio, pero presionados desde el otro lado del mundo simbólico, con el peso de una alteridad que trasciende, simulando una reiteración a nivel símbolo de eso que trasciende, un juego dramático que busca lograr infructuosamente la desgarrante coincidencia entre lo que trasciende y la finitud. La cultura vista como proceso, acto, es entonces el balbuceo que marca esa coincidencia, un intento de diálogo, pero sólo a flor de piel porque nunca logra decir toda la palabra; la posibilidad de esbozar un efímero esto es que se diluye en un siendo dentro del requerimiento de una respuesta mayor que se esfumó. De allí la paradoja del arte[6], según Kusch. A lo fundamental del mismo se accede con el desvanecimiento del es, con una obra perdida en un gerundivo siendo dentro del requerimiento de aquella respuesta mayor que se esfumó. Reflexiones críticas sobre la impronta que en América realiza el arte sobre la cultura, vista como un modo de habitar el mundo, descubren otros rasgos del modo de ser y pensar del hombre en ella: lo caracteriza en su singularidad con respecto al arte occidental, en el que predominaría el signo sobre lo signado apegándose al esplendor de la forma, el tomar su impulso sobre la intuición de lo tenebroso en tanto compromiso con una realidad informe y potenciada por sus propios mitos, que avasalla al sujeto y sus códigos; el afianzamiento de un domicilio existencial no presionado por las reglas, sino por la floración de un sujeto en sintonía con su propio horizonte simbólico. La constitución histórica de éste a través de diferentes proyectos incita a Kusch a ensayar posibles respuestas en cuatro obras teatrales, como son “Tango”, “Credo errante”, “La muerte del Chacho”, “La leyenda de Juan Moreira”, que formula hipótesis sobre las posibilidades de identificación y borramiento de nuestros mitos fundacionales. Por la misma razón, lo educacional desaparece como problema especialmente en lo que se refiere a su institucionalización, dado que no se trata simplemente de transmitir un acervo cultural como si éste fuera un objeto, sino en todo caso de la reactualización del acto que funda lo cultural, el encuentro que encierra el símbolo entre la posibilidad de un fundamento y la urgencia de su hallazgo. La educación se cumple, entonces, en el acto de este encuentro simbólico, no consiste en generar individuos seguros, no se confunde con el aprendizaje, que es un episodio menor. Algo semejante ocurre con lo económico. En América es el juego de un amplio campo de hechos, determinaciones, elaborados por otros. Kusch hace por ej. referencia entre otras a la economía quechua, que así como toda su vida cultural podría explicarse en torno a un eje determinado por las tres instancias del ruway o trabajo no forzado, condicionado por las necesidades y en el curso del vivir cotidiano, el khuway o amparo, con énfasis en la actitud y génesis emocional, el phuyllay o juego, que en su sentido más amplio alude a formas de convivencia social; tres aspectos de una miasma unidad de concepción, que con el kausay o vida y el yuyai o recuerdo, pensamiento, completan la circularidad de una misma forma de actuar típica. Lo fundante de lo económico es básicamente el problema de la instalación de un esto es en el nivel del siendo transitorio, a partir de sus raíces que se dan en el otro extremo de la afirmación, junto a la puerta abierta e ineludible de los símbolos. Por eso a nivel de pueblo lo económico se convierte, cuando se da en el puro trueque, en un ritual silencioso donde se cumple con la necesidad pero en cuanto ésta abarca toda la pregunta, desde la meramente económica hasta la metafísica, por lo que se explica que el pan siga siendo sagrado, siempre se lo consagre o ch’alla, y resulta absurdo que falte. Pero cuando lo económico se independiza de la necesidad así concebida, en tanto se concreta en los bienes mismos y se somete por eso al rigor científico, aparece la palabra y por ende la economía como disciplina, pero como ejercicio independiente, ajeno al hombre, cosificado, que maneja la estrategia de la distribución de los bienes y prepara la explotación, porque no cumple con el juego humano.. Mientras que lo económico en su originalidad, aún cuando pase a ser ciencia, no es más que un tránsito de un siendo que se instala a partir del estar en un acto, por el cual se asume no mucho más que el momento cosmogónico de la aparición de la luz aunque se trate del pan, en cuanto la luz cohabita con las tinieblas, donde se ubica la finalidad, el anti-discurso, el paquete ético-mítico que nos accede a la in-utilidad de lo sagrado, pero descubre la relatividad de la afirmación; por ahí se accede a los símbolos, y más allá a la presión de lo absoluto, donde se da una ética sin código, o se abre a la disolución de cualquier ciencia económica, porque ésta carecería de sentido. El problema de América es la contradicción entre lo que ocurre realmente con lo humano en su integridad de estar-siendo, que hace a lo humano en general, y la estrategia ambigua y explotadora de la filosofía del mercado de las cosas y de sus hombres convertidos en modelos cosificados. “Poder realimentar la transitoriedad de lo fundante, ganar la inseguridad para lograr la plenitud de lo humano es nuestra misión en América, que afortunadamente no logra recuperar la seriedad que le exige el imperio, porque comprende la transitoriedad de la trampa del ser y con ello el fin del imperio mismo”[7]. Es el reconocimiento de una así llamada de-formación de lo humano, pero que supone otra formación en el campo de las posibilidades del ‘estar-siendo como juego’, lo que deja constancia de una gama total de lo humano pero también de su indefinición radical y además de su finitud en el campo de decir esto es, finitud que hace a la fecundidad, que es relativa, porque sólo es compensatoria, ya se llame trueque, macro-economía o cohete interplanetario. Y es que en el fondo de América, continúa expresando Kusch, se tropieza violentamente con el milagro de ser-hombre, con su profunda e inalienable vejez de serlo, pero que hace recién a partir de aquí a un futuro denso, auténtico, fundado, aunque nunca se sepa cuál es el fundamento, pero que seguramente estará asistido desde el otro extremo de los símbolos para esta pobreza esencial que encierra lo humano...Se trata en el fondo de abrevar en nuestro estar lo fundado, pero para ello nada se necesita, sino apenas la paradoja del vivir mismo, pero también toda su sacralidad[8]. Es así como lo humano en América sólo se puede connotar como práctica, como un operar incesante, de allí el estar-siendo como fórmula dinámica que traduce el juego vital entre lo indeterminado y determinado, pero que hace a lo humano con un alcance universal, responde a su indeterminación, en referencia al fondo metafísico de lo existente en general, y también al silencio original, pero por eso mismo a la posibilidad de recuperarlo en una dimensión indo-americana. Se trata de descubrir lo humano a partir de su propio acontecer, lo realmente universal que se da en lo particular y empírico. El ‘ganarse la vida’ supone un acierto hacia la eficiencia, simulado en el saber vivir; se gana el acierto tomando conciencia de lo lúdico del vivir, ello significa fundar; se trata de lograr un acierto fundante o como si lo fuera, como si se buscara la determinación definitiva. Mas los aciertos fundantes son momentos del vivir mismo que no hacen a su totalidad, la revisión de la vida a través de sus episodios disuelve la seguridad del fundamento. Éste es un episodio mayor del vivir en general, no se da en el vivir mismo la posibilidad real de asir el fundamento total, sino sólo el fundar menor de la determinación cotidiana; el estar del estar-viviendo inquiere por un fundamento mayor que no asoma, abre la cuestión por un juego de vivir que va más allá de ganarse la vida, en el que se distrae el afán de determinación para invertir el proceso y no tener que determinar sino ser determinado desde otro ángulo, apelar a una alteridad, a lo otro que funda el acierto, en función de un acierto eficaz para vivir pero desde ese otro lado, en el juego existencial, en el que se regresa del siendo del ser al estar. De allí que Kusch proponga una lógica de la negación[9]para comprender a América: la cuestión no radica en la importancia de la ciencia para la solución de nuestros problemas sino en la falta de categorías para analizar lo americano, una cierta ceguera en nuestra mente colonizada que no nos deja ver qué ocurre con América, para la que nos falta la fe. La lógica de la negación es un ensayo para verlo desde un ángulo imprevisto, en captar todo su peso, hasta violentar las pautas de nuestra pequeña burguesía tan empeñada sospechosamente en reafirmar algo que tiene demasiada consistencia para ser alterado. La negación no en su sentido matemático estricto sino en su semántica, no dentro de una lógica proposicional donde la verdad es entendida como la correspondencia entre pensamiento y realidad, sino en su sentido ontológico vinculada al ser del existente. Porque siendo el vivir un requerir la totalidad de ser, allí media el proyecto, la afirmación de la verdad está colocada como una totalización del propio ser a partir de la negación de las circunstancias. La razón profunda de ser de una cultura es brindar un horizonte simbólico que posibilite la realización del proyecto existencial, cuyo punto de arranque es el puro existir, o desde nosotros el puro estar como un estar aquí y ahora, asediado por la negación, o sea, por las circunstancias. De allí que lo que cabe al trabajo social no sea el conocimiento desde una lógica de la afirmación, sino la comprensión que sólo se logra por una lógica de la negación, por ej. no interesa el modo en que el brujo hace un ritual sino el proyecto de ser que pone en él; comprender supone además sacrificar al sujeto que comprende y ser absorbido o condicionado por el sujeto comprendido, que nos implica, modificando nuestra lógica conceptual occidental; no hay existente sin una intuición de la totalidad de ser, según una lógica de la negación que lleva de la negación a la afirmación de ser. Un método de negación niega lo meramente dado a nivel perceptivo o de conceptualización inmediata y llega a la profundidad del fenómeno, o sea, va por ej. de la mera copla que se canta a su trasfondo humano; negando se entra en un campo de indeterminación, por debajo de las pautas culturales vigentes, se ingresa en el área de verdad del objeto de estudio, en el campo donde se configura la posibilidad de ser con sus propias pautas y su propia voluntad cultural que las condiciona. En el fondo detrás de la negación se daría la pregunta por lo condicionante o sea el puro hecho de darse, de estar ahí existiendo. Ensayos, ponencias y artículos, además de obras centrales, reunidos hoy en una Edición de Obras completas, manifiestan en su conjunto un gran y solitario esfuerzo, hoy particularmente significativo para la filosofía y las ciencias sociales que intentan dialogar con la novedad de nuestros tiempos: el de pensar aprendiendo del discurso popular, porque como afirma en Aportes a una filosofía nacional[10], la filosofía en el fondo es sólo un episodio en el juego que hay entre un suelo y lo viviente abandonado a su mero estar, a partir de lo cual se reedita la universalidad, pero siempre en un encuadre geocultural. Notas [1]Esbozo de una antropología filosófica americana, t. III, Obras Completas. [2]Tal como lo afirma e intenta a lo largo de sus obras, por ej. ya en La seducción de la barbarie-análisis herético de un continente mestizo, t. I, Obras Completas, op.cit. [3]Es también el título de una de las primeras obras centrales, América profunda, t. I, Obras Completas, [4]Esbozo de una antropología filosófica americana, p.245-6, t. 3, Obras Completas. [5]Ver sobre todo El pensamiento indígena y popular en América”, t. II, Obras completas. [6]Ver también Anotaciones para una estética de lo americano, t. IV. Obras Completas. [7]Esbozo de una antropología filosófica americana, p.432. [8]Esbozo de una antropología filosófica americana, p.433-434, op.cit. [9]Una lógica de la negación para comprender a América, y La negación en el pensamiento popular, t. II Obras Completas. En Pozo de América, t. IV, Obras completas. Referencias bibliográficas Bibliografía citada R. Kusch, América profunda, Obras completas, t. I. R. Kusch, Anotaciones para una estética de lo americano, Obras completas, t. IV. R.Kusch, Una lógica de la negación para comprender a América, Obras completas, t.II R. Kusch, La negación en el pensamiento popular, Obras completas, t.II R. Kusch, Esbozo de una antropología filosófica americana, Obras completas, t. III. R. Kusch, La seducción de la barbarie-Análisis herético de un continente mestizo, Obras completas, t. I. R. Kusch, El pensamiento indígena y popular en América, Obras completas, t. II. Obras de Rodolfo Kusch Edición de Obras completas, Edit. Fundación Ross, Rosario, 1998-2000. T I: Datos biográficos de R.Kusch Libros publicados por R.Kusch Bibliografía de R. Kusch , obra édita, inédita y dudosa, trabajos de referencia a su pensamiento, por M.Michiut, G.Romano y M.Langon Palabras a un año de su muerte, G. 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El día de las Américas, 14 de abril 1965 (1985) Aportes a una filosofía nacional (1979) Corpus de informantes Semana Santa en Yavì (1978) Las religiones nativas (1987) Anotaciones sobre el Popol-Vuh y los cronistas (1977) América parda (Artículos y conferencias) Bolivia (cursos y trabajos de campo, 1967-1970) S.A.D.E. Teatro Tango Opiniones críticas sobre Tango La historia del pobre tipo Traición o cultura (1960) La leyenda de Juan Moreira (1960) La muerte del Chacho (1960) Cafetín Estar. Boletín de Arte de América (1959) Anotaciones para una estética de lo americano (1955) El sentido de lo trágico en el teatro indígena (1956) “En torno al teatro de R.Kusch”, R.López Pertierra Homenaje de la Cámara de Diputados de la Nación (1989). Otras ediciones: La seducción de la barbarie-Análisis herético de un continente mestizo, Edit.Fundación Ross, con sendos Prólogos para la 1ª. y 2ª. ed. de F.J.Solero y de C.Cullen, Rosario, 1983. 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Contiene una lista alfabética de los escritos éditos e inéditos del pensador y una lista alfabética de la bibliografía sobre el mismo. Cuartas Jornadas del pensamiento filosófico argentino. “La obra de Rodolfo Kusch” 1993. Homenaje a los diez años de su muerte. Fepai, Buenos Aires 1989. Azcuy Eduardo A. compil., Kusch y el pensar desde América, Buenos Aires 1989. Borda de Rojas Paz, Nerva, “Kusch, expresión de una estética americana. Vìa de acceso al sujeto americano”, en Boasso, Maturo y otros, Literatura y hermenèutica. Estudios sobre la creación y la crìtica literaria desde la perspectiva latinoamericana, Buenos Aires, 1986. Casalla, Mario, “Filosofìa y cultura nacional en la situación latinoamericana contemporánea”, en rev. Nuevo Mundo, N1, v.3, San Antonio de Papua, p.36 -50. Cullen Carlos, “Ser y estar. Dos horizontes para definir a cultura”, en rev. Stromata, año 34, San Miguel, p.43-52. 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Hayes Rodolfo Mario Agoglia: filosofía, historia y cultura nacional por Sara Jafella El humanismo en los ensayos de Aníbal Ponce: alcances y limitaciones por Adriana Arpini Eduardo Mallea: una antropología crepuscular por Hugo E. Biagini Rodolfo Kusch, aportes de una antropología americana por Dina V.Picotti C. Víctor Arreguine ante el progreso humano por Fernando Pablo Vilardo Alberto Rougès ante la condición humana por Eduardo Oscar Manso Margarita Praxedes Muñoz por Daniel Omar De Lucia Miguel Angel Virasoro ante la condición humana por Mónica Virasoro © 2010 -2013 CECIES Asociación Civil. Todos los derechos reservados. Términos